Mostrando entradas con la etiqueta Barroco. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Barroco. Mostrar todas las entradas

viernes, 25 de marzo de 2022

Un siglo de la Calle Ramón y Cajal en Arjonilla.

     En 1922, hace ya 100 años, los expertos en Medicina, Farmacia y Veterinaria de la Villa de Arjonilla emitieron una instancia dirigida al Ayuntamiento de la Villa, en la que solicitaban que se le diera a una de las calles del pueblo el nombre del Doctor Santiago Ramón y Cajal, quien obtuvo en 1906 el Premio Nobel de Medicina (conjuntamente con el Dr. Camillo Golgi), por su aportación en el estudio del sistema nervioso.(1)

Santiago Ramón y Cajal, 1899.

     El Ayuntamiento de Arjonilla acordó en asamblea, dar el nombre de C/ Ramón y Cajal a la calle de Arjonilla que, hasta entonces, se había llamado Calle Porcuna, por ser la avenida por la que se entraba desde el camino Porcuna. 

Rótulo cerámico de la Calle Ramón y Cajal de Arjonilla

     Como sucede con otras calles de la localidad que poseen nombres característicos (Calle las Parras, Cerro las Cabras...), a pesar de que se renombró esta con el nombre de Ramón y Cajal, aún hoy, la gente de Arjonilla sigue aludiendo a ella como "Calle Porcuna".

Vista de la Calle Ramón y Cajal entrando por la carretera Porcuna-Lopera

    En esta calle, en la intersección de la carretera de Porcuna con el Camino Lopera, se encuentra el Pozo decimonónico del camino Porcuna, construido en 1879. Un pozo público que abastecía a los habitantes del pueblo, sobre todo a los de los barrios cercanos, y que contaba con un guardia que era designado por el Ayuntamiento.     
     Igualmente, también se encuentra enclavada aquí una de las cruces colocadas en las entradas del pueblo en el año 1943, y que cuenta con una inscripción realizada por el párroco de Arjonilla Luis Ramírez Olivares, compositor de la letra del Himno a Arjonilla.


Pozo del camino Porcuna


Inscripción "Se (....) este pozo año 1879

     En esta calle se levantaron unas puertas que se colocaron tras una orden del Cabildo de Arjonilla emitida con fecha de 8 de Abril 1601 como medida de protección contra la peste, cuando de la misma manera se ordenó cercar la Villa (2).

     Además, en la Calle Porcuna (actual Ramón y Cajal), durante la Guerra de Independencia, se emitió una orden expedida por el Sr. General Gobernador de la Ciudad de Andújar con fecha de 29 de Agosto, en la que se mandaba que se cerraran con tapias todas las aperturas de la villa Arjonilla al campo, así como entradas y salidas; y aquí se colocó una de las tres puertas vigiladas que daban acceso a nuestro pueblo como medida defensiva (1).

___________________________________________________
(1) Segado-Uceda Manuel Jesús: Estudio de la Arjonilla decimonónica (inédito).
(2)Rueda Jándula Ildefonso. San Roque. Patrón de Arjonilla. Caja Rural de Jaén. 2008. Pág.33




viernes, 7 de agosto de 2020

Las imágenes de San Roque: pinceladas históricas y algunas anécdotas.

 *Este texto refundido y con nuevas imágenes, de la reseña publicada en el folleto San Roque 2020 editado por PSOE Arjonilla

Manuel Jesús Segado-Uceda 
Historiador de Arte

     San Roque, junto a San Sebastián, son dos santos de los conocidos como "santos pestíferos", pues su advocación estaba relacionada con la protección contra las pandemias y enfermedades altamente contagiosas y mortales; como la peste, el cólera... Esta protección, es uno de los motivos por el que las ermitas consagradas a estos santos, se encontraban a las entradas de los pueblos o en los caminos que había cercanos a los núcleos de población; (En el caso de Arjonilla, la ermita de San Roque, en la salida hacia Marmolejo y Córdoba o la desaparecida ermita de San Sebastián, posteriormente Santa Ana, situada a la entrada desde el camino Andújar). En tiempos de pandemias, las plegarias de los pueblos se dirigían a San Roque o San Sebastián.

     La epidemia de peste surgida a finales del siglo XVI y comienzos del XVII llegó hasta Arjonilla. Después de sufrir las consecuencias de la pandemia, y ya con la remisión de la enfermedad, el 16 de agosto de 1602 se acordó desde el Cabildo municipal, nombrar a San Roque como Santo protector de Arjonilla. Voto que fue renovado en 1654 y posteriormente en 1834, coincidiendo con la epidemia de cólera que llegó al pueblo en aquellos años. De nuevo, en épocas más cercanas, se llevó a cabo sendas renovaciones del voto en los años 1952 y en 2002, siendo nombrado San Roque como "alcalde perpetuo" de la localidad.

Aspecto que presentaba la ermita de San Roque antes de las últimas remodelaciones que se le han practicado. Fotografía: Martínez.


     De la desaparecida imagen de San Roque, conocemos escasos datos. Las referencias documentales no nos ayudan en lo referente a la autoría de la pieza o su cronología exacta, y tan sólo podemos acogernos al análisis de la talla a través de las antiguas fotografías conservadas. Por sus características, parece que se trata de una imagen con una cronología cercana al final del siglo XVI. Esta presentaba un rostro sereno y bondadoso, mostrando la llaga de su pierna, (bien a consecuencia de la peste o, según otros hagiógrafos del santo, por la herida de una flecha al ser confundido con un espía, por los guardias de su padre), y con la cabeza coronada por una enorme concha (motivos que cuelgan en sus ropajes de peregrino). Porta un báculo del que cuelga una calabaza, y está acompañado por un fiel perro y un ángel. Parece que esta imagen ya sufría un notable deterioro en el siglo XIX. A través de la documentación existente en el Archivo Histórico Municipal de Arjonilla, sabemos que la antigua imagen de San Roque, fue llevada hasta la iglesia de la Encarnación en diversas ocasiones, para dedicarle una serie de rogativas en relación a las diferentes penurias que viviría el pueblo. Es el caso del año 1804, momento en el que Arjonilla se encomienda a San Roque, y a la Virgen de la Soledad, por diferentes motivos. Uno de ellos es el nuevo brote de fiebre amarilla, (enfermedad que llegada a las costas andaluzas en 1800), y otro las malas cosechas, a causa de la sequía, o la escasez por la que atravesaba el pueblo y el país.

     La primitiva imagen de San Roque fue destruida casi por completo durante la Guerra Civil. Aunque entre los escombros y las ruinas de su ermita, se halló la cabeza del santo, siendo rescatada y conservada en una hornacina en la iglesia parroquial de la Encarnación. Lamentablemente, el fuego del incendio ocurrido durante la madrugada del 3 de octubre de 1987, en la capilla de la Virgen del Rosario, destruyó la hornacina, sucumbiendo a las llamas la cabeza de la antigua talla del patrón San Roque, así como el relicario de 1961 en el que se conservaba la reliquia del santo, el certificado de autenticidad de esta reliquia expedido por el Vaticano o una fotografía antigua de la imagen primigenia.

Hornacina que existía en la capilla de Ntra. Sra. del Rosario, en la Iglesia de Arjonilla. En ella se conservaba la cabeza de la antigua imagen de San Roque, el relicario de 1961 y otros enseres. 
Fotografía del autor. (La fotografía original forma parte de la fototeca de Francisco Ruz)


     La talla de San Roque venerado por el pueblo en la actualidad, se encargó en 1939. Y las gestiones para la adquisición de la misma, fueron realizadas por el párroco D. Luis Sotomayor. La imagen es obra del escultor granadino Domingo Sánchez-Mesa. Presenta una actitud serena, con unas delicadas formas, y cuenta con un bello rostro, inconfundible seña de identidad dentro de la estética de este escultor.
Imagen de San Roque de Domingo Sánchez-Mesa, en el altar mayor de la iglesia de Arjonilla
Fotografía: Jesús Segado Hernández



lunes, 27 de enero de 2020

La ermita de Jesús Nazareno de Arjonilla. Breve historia y análisis del edificio.


Manuel Jesús Segado-Uceda
Historiador de Arte
Trabajo publicado en la revista de Semana Santa de Arjonilla 2018



Breve reseña histórica del edificio y anecdotario.
     La ermita de Jesús se encuentra ubicada en la Plaza de la Encarnación, junto a la iglesia parroquial de Arjonilla. El edificio se debe a una fundación llevada a cabo durante el siglo XVII por Dña. María de Morales y Ardales, según se plasma en 1641 a través de un protocolo notarial 1. Este oratorio particular, pasó a ser usado por la cofradía de Jesús Nazareno junto al hospital del mismo nombre que también fundó la mencionada Dña. María de Morales.
   Esta construcción ha sido testigo de los diversos avatares históricos acontecidos en Arjonilla debido al emplazamiento privilegiado en el que se encuentra: la Plaza de la Encarnación, un espacio público neurálgico de la Villa.



     La ermita también ha tenido un uso civil en diferentes momentos de la historia local, por ejemplo como distrito electoral durante el siglo XIX, cuando se habilita la primera división de los distritos electorales, siendo uno de ellos la Casa de Cabildo y el otro la ermita de Jesús Nazareno.2

     Como curiosidad el esquilón que encontramos en el edificio procede de la espadaña que se halla en las dependencias de la sacristía de la iglesia parroquial de la Encarnación, que fue llevado hasta la ermita durante la década de los 70 por petición que fue trasladada por D. Manuel Cuesta Hernández al párroco D. Francisco Padilla.
     En la actualidad la ermita sirve como sede para las cofradías de Jesús Nazareno y Jesús de la Humildad, acogiendo sus imágenes y enseres.

La Ermita. Características arquitectónicas del edificio.
     Situada en el costado norte de la Plaza de la Encarnación la ermita del Nazareno de Arjonilla posee una sencilla fachada del s. XVIII, cuya fábrica está realizada íntegramente de ladrillo mediante el que se recrean los diversos elementos arquitectónicos, y donde se juega con los claroscuros a través de elementos entrantes y salientes, algo muy del gusto barroco. Queda de manifiesto el enorme sentido geométrico de la fachada así como su gran verticalidad, acentuada por la doble pareja de pilastras que flanquean la puerta de entrada al edificio, único acceso al mismo, que se abre mediante un arco de medio punto sobre jambas. 
Fachada de la ermita de Jesús

     Aparecen sobrepuestos a las enjutas y clave del arco tres rosetones de arcilla cocida, dispuestos geométricamente; el rosetón central, algo mayor en tamaño, encierra una cruz de malta; y flanqueando a éste, dispuestos sobre el eje vertical de las jambas, aparecen otros dos de menores dimensiones que contienen elementos alusivos a la pasión de Cristo, como la corona de espinas (a la izquierda) y los tres clavos de la Crucifixión (a la derecha).
Detalle de los rosetones con motivos pasionales sobre la puerta de acceso al edificio

     Encima de la puerta de acceso encontramos un frontón triangular partido sobre el que se ubican cinco placas rectangulares dispuestas en forma de cruz griega, al que se sobrepone un pequeño óculo que otorga a la construcción iluminación natural.
     La fachada está coronada por una espadaña clasicista dividida en dos cuerpos; en el inferior cuenta con otro resalte cuadrangular que contiene un rosetón de arcilla cocida, y que encierra en su interior el elemento universal alusivo a la Pasión de Jesús: la cruz. Por otro lado, en el cuerpo superior, aparece el arco de medio punto donde se alberga “el esquilón”, flanqueado por dos pilastras en arista que sostienen un frontón recto en cuyo interior encontramos una placa lisa que nos hace sospechar la presencia antaño de algún elemento, (quizá heráldico), alusivo tal vez a la finalización de las obras del edificio. Corona la espadaña una sencilla cruz de forja, con diseño de Julio Gavilán, que fue llevada a cabo durante el curso de forja impartido por el maestro herrero arjonillero Fernando Bejarano.


Espadaña de la ermita de Jesús

     Al interior, construido en el siglo XVII, la ermita posee una planta rectangular cubierta por una bóveda de medio cañón con lunetos, en los que observamos la huella inconfundible de la presencia, en otra época, de lienzos o tablas que formaban parte del patrimonio mueble desaparecido de la ermita. Del mismo modo podemos intuir que, bajo las capas de cal, existen pinturas murales en las que se representan motivos vegetales y geométricos. Estas pinturas, que recubren toda la superficie de la ermita, se hicieron visibles a través de los deterioros del revestimiento de las paredes. Por sus características estas pinturas contarían con una cronología del siglo XVIII.

Interior del edificio


Detalle de uno de los fragmentos de la pintura mural existente al interior de la ermita

     Preside el edificio el camarín de Jesús, cuya construcción se llevará a cabo ya en durante el siglo XVIII. En este aposento se cobija la imagen del Nazareno de Arjonilla, que cuenta con una gran devoción entre los arjonilleros. El camarín se cubre con una cúpula de media naranja en la que encontramos pinturas murales (que cuentan con una cronología similar a las existentes en los muros de la nave de la ermita). En ella encontramos representada arquitectura fingida a modo de trampantojo, en la que se simulan elementos estructurales de la cúpula, que se decoran con motivos vegetales. Observamos también algunos elementos figurativos presentes en estas pinturas tales como el Espíritu Santo rompiendo el cielo y rodeado de cabezas de putti, que aparecen en el centro de la cúpula, o los elementos alusivos a la Pasión de Cristo que existen en las enjutas de la cúpula, donde se representan: la cruz; el gallo, (que simboliza las Negaciones de Pedro); los clavos o el mazo; la escalera, la lanza de Longinos y la caña con el vinagre.
Vista de la bóveda del camarín de Jesús

Detalle de las enjutas de la cúpula que presentan motivos de la Pasión de Cristo

     Bajo el altar existe una cripta donde yacen sepultados algunos presbíteros que fueron hermanos de la cofradía del Nazareno, y que a ellos se debe el gran impulso devocional que recibió esta cofradía durante el siglo XVIII. Hace algo más de una década, durante las obras para la reposición del pavimento de la ermita, salieron a la luz algunos escalones que descendían hasta esta cripta, cuya entrada estaba sellada por arena y escombro.

_____________________________________________
1) Rueda Jándula Ildefonso: La ermita de Jesús Nazareno, fundación de Dña. María de Morales y Ardales. Al pie de la Parroquia. Arjonilla, nº 29. Marzo de 1995. Págs. 10 y 11.
2)  A.H.M.A. (Archivo Histórico Municipal de Arjonilla). Leg. 785. Elecciones/A.A.C.C. Sesión 12-11-1856)


Fuentes:
Archivo Histórico Municipal de Arjonilla
Archivo Histórico Provincial de Jaén
Archivo Histórico Diocesano de Jaén
Archivo y material gráfico propio del autor.

sábado, 16 de septiembre de 2017

La Cruz de la Calle Comisarios

     Manuel Jesús Segado-Uceda
 
     Una vez que nos internamos en la calle Comisarios, perpendicular a la calle Alonso Coello y conectada con la calle Cristóbal Colón (calle que asciende desde la iglesia), nos encontramos con un elemento singular dentro del entramado urbano de Arjonilla. Cobijada en el interior de una enorme hornacina y apoyada sobre un basamento pétreo, hallamos una cruz de forja de grandes dimensiones.
     Antaño la cruz  estaba esculpida en piedra, pero fue  sustituida por la que podemos ver en la actualidad, llevada a cabo por los hermanos herreros Pérez Bejarano, a finales de 1989. Esta cruz de forja  fue inaugurada el domingo 8 de octubre de 1989, después de la Fiesta Mayor en honor a la Virgen de las Batallas. A ella acudieron las autoridades civiles y la eclesiásticas, siendo bendecida por el antiguo párroco D. Ángel Simón.
Cruz de la calle Comisarios

     En la elegante fachada elaborada con ladrillo, donde domina la verticalidad, nos encontramos un arco de medio punto  realizado a base de sillares de piedra. Este  se apoya sobre sendas pilastras en cuyo fuste se alterna el ladrillo y el sillar. Además de que en las pilastras  hallamos un capitel pétreo de orden dórico, como curiosidad señalar que, también  se encuentran labradas sobre piedra sus respectivas basas, algo que podría deberse, quizá, a la posibilidad de que el monumento se hubiese  realizado en piedra en su origen.
Basa de pilastra
     Sobre este cuerpo se apoya un frontón triangular que está coronado por tres pináculos, elementos decorativos que fueron añadidos durante las reformas que sufrió el monumento en el siglo XIX, concretamente en  el año 1882, (como así lo indican las cartelas de piedra que flanquean al arco). En los pináculos se puede leer la siguiente inscripción: "AÑO DE 1611".

Frontón triangular y pináculos con inscripción
Pináculos que coronan el frontón y detalle de la inscripción.
     Esta fecha de 1611, fue una malinterpretación de la trascripción del texto, hoy apenas visible, que encontramos en el basamento sobre el que se apoya la cruz, en el que se puede apreciar inscrito:“…Luis de Aguilera Ba()ela Año de 1671”.
 
Cartelas que flanquean la hornacina y que datan las reformas de finales del XIX
     Este monumento barroco está erigido a la memoria de Luis de Aguilera Valenzuela, asesinado de un disparo. El joven era hijo de D. Luis Díaz de Aguilera, quien fuera regidor de Arjonilla ocupando la vara de alcalde por estado Noble.
     La tradición oral ha ido perpetuando a lo largo del tiempo que este monumento se había construido en el lugar donde murió "por un tiro" el hijo de un alcalde de Arjonilla. Y según la documentación histórica parece que así fue.
Basamento de la cruz con la inscripción “…Luis de Aguilera Ba()ela Año de 1671”
     Además, ligada a este lugar, encontramos una leyenda que forma parte de la cultura arjonillera. La leyenda de "El fantasma de la Calle Comisarios". La tradición transmitida de generación en generación nos habla de  la presencia de un asombro(1) que merodeaba esta calle antiguamente. Según esta leyenda, después de sembrar el terror entre los vecinos del lugar, el alcalde, ante las quejas de la gente, dio consentimiento  de abrir fuego contra el supuesto asombro; y en cuanto tuvieron la ocasión, así lo hicieron. El asombro fue abatido por un disparo, y este resultó  ser un hombre que se ocultaba bajo unas sábanas blancas, provisto bajo ellas de la luz tintineante de un candil. La lámpara tenía como misión dotarle, durante la noche, de un aura luminosa extra, similar a la de “un espectro”. Además este llevaba atada a su pierna una ristra de hierros y cadenas que en el silencio de la noche producían un característico sonido que atemorizaba a los que vivían en la zona.
     Lo realmente sorprendente fue lo que se encontraron al quitar la sábana para ver la identidad del fantasma. Y es que el asombro no era otro que el hijo del alcalde de Arjonilla quien, según la leyenda, había  sugerido abrir fuego sobre el espectro que merodeaba la calle.
     Leyenda o realidad, lo cierto es que esta actividad de fantasmas de "sábanas blancas" ha sido llevada a cabo a lo largo de gran parte de la geografía española durante siglos. Y no se debía a otra cosa que a una artimaña para ahuyentar a los vecinos del lugar, con la intención de poder llevar a cabo encuentros  secretos entre amantes, en muchas ocasiones bajo adulterio.
 

(1) El término “asombro” se refiere a la forma de denominar en Arjonilla a una aparición espectral.

martes, 5 de septiembre de 2017

La fachada del antiguo Ayuntamiento de Arjonilla. Elementos ornamentales y su iconografía.

Artículo publicado en IBERIAN, revista de historia, arte y arqueología.
Manuel Jesús Segado-Uceda
     En la actual Plaza de Pío XII, antigua calle “Juego de Pelota”, se sitúa la fachada de la Villa de Arjonilla, que más elementos ornamentales posee. Antaño, fue antiguo Ayuntamiento, además de la casa juzgado del pueblo. La fachada, único elemento del edificio originario que se conserva, fue realizada en piedra a comienzos del s. XVII. Las trazas de la portada están sujetas a las directrices de la arquitectura de edificios públicos o de carácter oficial. Con la iglesia parroquial de la Encarnación erigida y presidiendo la Plaza del centro del casco urbano de la Villa como símbolo del poder eclesiástico, solo faltaba que el edificio donde se albergaba la Casa Capitular de Arjonilla, tuviera un aspecto acorde con la función del edificio y así disponer del símbolo del poder civil municipal. Por ello se acordará en 1616, en sesión de cabildo, que del mismo modo que en otros edificios de cabildos municipales, se debía erigir una fachada donde estuviera presente el escudo de la Villa.1
     Este trabajo sería encargado al cantero de la ciudad de Andújar, Rafael Pérez, el cual se encargaría también de realizar los demás elementos iconográficos con los que contaría la nueva portada, recibiendo unos 800 reales por el trabajo realizado. La piedra trabajada, fue transportada por el carretero de Andújar, Bartolomé de Sevilla mediante 35 cargas. En el trabajo de sillería de las obras de la nueva portada también intervinieron los canteros Martín Alonso de Jándula (Arjonilla) y Francisco Rodríguez (Lopera).2
     Respecto al maestro de cantería autor de esta fachada, hemos de decir que se trataría del mismo maestro cantero Rafael Pérez (de Ortega), que realizó en 1610 la hornacina que alberga el cuadro de la Virgen de la Cabeza de Andújar3, que marcaba el límite urbano con el sendero que conducía hacia el Cerro del Cabezo. A la derecha de este arco de piedra aparece una inscripción que así lo dice:
"A GLORIA DE DIOS Y DE SU MADRE NUESTRA SEÑORA DE LA CABEZA. HIZO ESTA OBRA DE CANTERIA RAFAEL PEREZ DE ORTEGA MAESTRO DE CANTERIA. LA HIZO POR SU DEVOCION. AÑO DE 1610"

 A la izquierda de hornacina del cuadro de la Virgen (izquierda); inscripción donde aparece el nombre del cantero (derecha). Fotografías: www.historiadeandujar.com
     Observando la fachada del antiguo ayuntamiento, vemos que prevalece la línea vertical sobre la horizontal, articulándose la fachada compuesta de tres cuerpos.

Fachada del antiguo Ayuntamiento o Casa Juzgado de Arjonilla.
Fotografía propia del autor
     En el primer cuerpo, observamos una puerta de amplio formato con anchas pilastras toscanas (en las que se ha intervenido para “consolidarlas” mediante la aplicación de cemento) que sostienen un dintel en el que se encuentra cincelada una cartela. La cartela que hay labrada en el dintel dice lo siguiente:
“…Esta sea la villa de Arjonilla siendo alcaldes Miguel Lotario Berdejo y Diego Ruiz Monte Rubio y diputados Francisco Serrano Montoro y Benito de Morales Porcuna. Año 1617”.
Detalle de la cartela mencionada.
Fotografía del autor
     En el segundo cuerpo, vemos hoy día un balcón de forja flanqueado por dos maceros. Anteriormente existía una ventana tal y como se establecía en el antiguo contrato para la realización de la portada, la cual se sustituyó por el balcón en 1633, tarea realizada por el maestro de herrería de Arjonilla, Asensio Rodríguez, y cuyos balaustres fueron traídos desde Madrid, a través del comerciante de aceite Andrés de Jáuregui.4
     Este balcón, elemento arquitectónico para la contemplación y participación de las fiestas que usan como escenario la calles, sirve además como escaparate para los miembros del poder civil, mostrándose ante la muchedumbre desde un lugar privilegiado, en los eventos públicos. Por su parte el piso inferior estaría destinado a las oficinas y atención a los vecinos.
Segundo cuerpo de la fachada.
Fotografía del autor
     Los maceros, (conocidos en la localidad popularmente como “las sotas de bastos”), están ataviados al modo romano y describiendo curvas que todavía nos recuerda a las presentes en la escultura manierista, se apoyan sobre labradas ménsulas exhibiendo un suave contraposto. Si nos detenemos en el análisis exhaustivo de los dos maceros, observamos por los restos de pintura, que antaño estuvieron policromados. Están provistos de símbolos que muestran el poder: las porras que ambas poseen y la espada que portan al cinto.
     Si atendemos al macero de la derecha, vemos como apoya su mano derecha en la cadera… aunque también podríamos señalar que quizá, con su mano derecha (a modo de recoger), no sea simplemente una caprichosa postura que el cantero quiso proporcionar a la figura pétrea, ni falta de pericia; sino que pudiera estar señalando la labor recaudatoria del cabildo.
Arriba los maceros ataviados "a lo romano", portan como símbolos de poder sendos mazos y espadas al cinto. El macero de la derecha coloca su mano en la cadera, con la palma hacia arriba, pareciera que realiza la acción de recoger algo. tal vez aluda a la función recaudatoria del Consistorio. Fotografías del autor.
     Sobre el balcón de este segundo cuerpo se pueden apreciar tres inscripciones:
“PLVS ULTRA”; en el centro. Significa “Más Allá”. En relación a más allá de “las columnas de Hércules” (Estrecho de Gibraltar, al que se alude en “Los trabajos de Hércules), simbología que fue cambiando a lo largo de la historia del imperio español, hasta incluso aceptarse que se referirían a “más allá de las columnas”, pero aludiendo a las columnas como “las dos orillas del Atlántico que abarcaba el Imperio español”.5

     De igual forma el “Plus Ultra”, es la divisa de Carlos I, como el emperador del mar Océano, lo que resaltaría aún más la tipología de ayuntamiento.
Inscripción "PLVS VLTRA".
Fotografía propia del autor
▪ “ALTIORA PETIMVS”; a la derecha. Significa “Pedimos cosas más elevadas”; en alusión a grandes pretensiones.
Inscripción "ALTIORA PETIMVS".
Fotografía propia del autor
"SOLI DEO HONOR ET GLORIA". A la izquierda. Significa "solo a Dios, honor y gloria". Es una inscripción votiva; es una cita de la "Vulgata de Timoteo" (1:17). Esta inscripción erróneamente se transcribió "SOLDE OHO NOET GOIA" en la publicación "Arjonilla aspectos territoriales, históricos y socioculturales" (Marmolejo, 1995).
Inscripción "SOLI DEO HONOR ET GLORIA".
Fotografía propia del autor
     En el tercer cuerpo encontramos la presencia de tres escudos. En el centro el escudo de los Austrias, que se encuentra flaqueado por el escudo de la Villa de Arjonilla. En los escudos de la localidad, encontramos cincelado el nombre de “ARGONILLA”. E incluso en el de la izquierda, según Santiago de Morales en su artículo “El escudo de Arjonilla”6, se podía leer una fecha “1555”, que posiblemente se tratase de “1553”, (que por la erosión y la distancia era fácil confundir la cifra 5 y 3) fecha en que Arjonilla consigue la independencia jurisdiccional de la ciudad de Arjona.7
Tercer cuerpo donde aparecen los tres escudos mencionados
Fotografía propia del autor
     Hemos de decir que, aunque deteriorados, se pueden ver sendos escudos de Arjonilla, donde destaca la figura majestuosa de castillo y murallas, a cuyos pies descansan unas cadenas. No está concretado el significado de las armas del escudo de Arjonilla, aunque la más aceptada es la que habla del castillo y murallas presente en el escudo como alusión al castillo calatravo de la Villa, así como las cadenas que apuntarían a la prisión que sufrió Macías “el Trovador”, en el castillo de Arjonilla.

Detalles de los escudos de Arjonilla (izquierda) que aparece repetido en la fachada,
flanqueando al escudo de armas de los Austria (derecha).
Fotografías propias del autor    
     Sobre estos tres cuerpos, la fachada se corona con un frontón triangular, que presenta labrada en el eje central del tímpano una cruz. Este frontón está provisto de dos elementos piramidales que se colocan a cada uno de sus extremos, elementos que subrayan aún más la verticalidad de la arquitectura.
Frontón que corona el edificio
Fotografía propia del autor 
     El tipo de cruz que encontramos en el centro del frontón es una clara “Vera Cruz”, ya que aparece florecida (elementos que brotan de ella), tal y como la encontró Santa Elena, según Santiago de la Vorágine.8 
Detalle de la cruz que aparece en el frontón del edificio
Fotografía propia del autor
     La presencia de la Vera Cruz en un edificio del poder civil no es extraña, ya que anteriormente Iglesia y Estado estaban estrechamente unidos. También consideramos otras hipótesis que justificarían la presencia de este símbolo en la fachada del ayuntamiento, como por ejemplo la presencia de la Orden Franciscana en Arjonilla, con la intención de atender mejor a los necesitados(9), llevando a cabo la fundación de la Hermandad de la Santa Vera Cruz de Arjonilla, cuya institución se produjo al menos, en la segunda mitad del s. XVI, situándola como la Cofradía y devoción más antigua de Arjonilla aún existente en la actualidad.
UNA ARQUITECTURA, TESTIGO DE LA HISTORIA DE ARJONILLA.
     Desde que se erigiera la nueva fachada del antiguo Cabildo de Arjonilla allá en 1617, han tenido lugar acontecimientos históricos de los que este edificio ha sido partícipe o en algunos casos testigo directo.
     Ya a inicios del s. XVIII, apenas un siglo después de su construcción, las conocidas “sotas de bastos”, fueron “notarios” del alistamiento en 1706, de 40 hombres con los que participó Arjonilla en la Guerra de Sucesión (1701-1714) a favor del bando borbónico.10
     De igual forma en 1793 se produjo el alistamiento de soldados para la participación en la Guerra del Rosellón (o de Convención), en la que tuvo lugar un curioso caso de alistamiento de dos presos fugados de la Real Cárcel de Arjona.11
     Años más tarde, los arjonilleros serían testigos de un acontecimiento histórico de gran relevancia: La proclamación del monarca Fernando VII por parte del Alcalde de Arjonilla, desde el balcón del antiguo ayuntamiento, tal y como nos cuentan las Actas Capitulares, el Alcalde salió al balcón del Ayuntamiento y ante la multitud congregada a las puertas del Ayuntamiento se dispuso a:
“…lebantar el Estandarte proclamando por Rey de las Españas e Indias al Sr. Don Fernando Septimo, con las formalidades correspondientes atan solemnes acto ejecutandolo con las bozes repetidas por tres bezes, de Castilla, Castilla, Castilla, por Nuestro Ynbicto monarca el Sr. D. Fernando Septimo, que felizmente Reyne, Lebanto este Estandarte, con las aclamaciones deque biba, que biba, que biba, aque contesto todo el Pueblo con Yndecible Jubilo, en el Balcon de las Casas Capitulares de esta Villa y Plaza del Mercado…”12
     Tras las palabras del alcalde, los arjonilleros aclamaron al nuevo rey de una España, que se sentía fuerte tras la derrotar en Bailén, al que era por entonces el ejército más poderoso del mundo.
     De igual forma tras la Guerra de Independencia, “las sotas de bastos” serían testigos del paso de hombres ilustres y de honor, como es el caso de D. Francisco González Peinado, único diputado jiennense en las Cortes de Cádiz en el momento de la aprobación de la Constitución de 1812, y nombrado Comandante de armas de la Villa de Arjonilla, el cual sería protagonista de la vida política local. González Peinado murió en Arjonilla y fue sepultado, según su testamento en el lugar más cercano a la capilla de Ntra. Sra. de las Dolores, existente en el desaparecido convento Franciscano de Santa Rosa de Viterbo.13
     A finales del XIX, los maceros de la fachada fueron notarios de los actos que se programaron, de luminarias, repique de campanas y lanzamiento de cohetes, a la vez que se exponía un retrato del monarca Alfonso XII, en el balcón de las Casas Capitulares, custodiado por dos guardias civiles, con motivo de su boda con la Reina Mercedes de Orleans.14
     Ya a comienzos del s. XX fue desalojado y trasladado el cabildo al actual edificio de estilo regionalista situado en la calle Mesones, apenas a cincuenta metros del antiguo consistorio, donde durante décadas los pétreos maceros contemplaron el odio, la muerte y la destrucción de la Villa, durante la Guerra Civil y posteriormente el franquismo…
     Estos acontecimientos aquí destacados y otros de igual trascendencia, han pasado ante los ojos de esta fachada histórica, que en silencio observa el devenir de los años, de las décadas y los siglos…
     Hace apenas un par de décadas, esta portada ornamental fue susceptible de ser declarada Bien de Interés Cultural, algo que no llegó a fructificar y que sería muy positivo para la conservación de esta arquitectura histórica de Arjonilla.
Fotografía antigua de la fachada de la Casa Juzgado y antiguo Ayuntamiento de Arjonilla
Fuente. Archivo del autor.
___________________________________________
1 Archivo Histórico Municipal de Arjonilla (En adelante AHMA), Libro de Acuerdos Capitulares de 1616-162

2 Ibídem
3 Base de datos del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico
4 AHMA. Libro de Acuerdos Capitulares de 1630-1637
5 MONGE José A. Dichos y hechos de la historia. Chronica Editorial. Barcelona 2011. pp 56 a 58
6 MORALES TALERO, Santiago: “El escudo de Arjonilla”. Boletín del IEG. Nº 67, 1971. pp. 49-54
7 Carta del privilegio de independencia de Arjonilla 1553. AHMA.
8 DE LA VORÁGINE, Santiago: La Leyenda Dorada. Alianza, Madrid 1982.
9 “Cofradía de la Santa Vera Cruz. Quinientos años a cuestas” Revista “AL PIE DE LA PARROQUIA”. Nº 90. Marzo, 2000. pág. 22.
10 VVAA. Arjonilla Aspectos territoriales, históricos y socioculturales. Ayuntamiento de Arjonilla. Imprenta Medina. Marmolejo 1995.
11 SEGADO-UCEDA Manuel Jesús: “Alistamiento de 1793 en la Villa de Arjonilla al Regimiento de las órdenes para la Guerra de Convención”. X Congreso de Cronistas Oficiales de la provincia de Jaén 2011. (En Imprenta)
12 Libro de Actas Capitulares del Cabildo de Arjonilla. Sesión del 22-8-1808. Transcripción parcial del documento.
13 SEGADO-UCEDA Manuel Jesús: “Aspectos biográficos de D. Francisco González Peinado. Diputado Giennense en las Cortes de Cádiz; Ilustre vecino de la Villa de Arjonilla, testamento y muerte”. Revista Trastámara, Nº 10 (Julio-Diciembre 2012), Jamilena (Jaén), pp. 65-106
14 RUEDA JÁNDULA A.: “Hechos y figuras de la historia de la Villa de Arjonilla en el siglo XIX”. Premio de investigación “Juan del Villar”. Ayuntamiento de Arjonilla. Marmolejo 1998. Pág. 61