Mostrando entradas con la etiqueta Cultura tradicional. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cultura tradicional. Mostrar todas las entradas

miércoles, 7 de octubre de 2020

El incendio de la iglesia parroquial de Arjonilla y la desaparición de la antigua imagen de la Virgen del Rosario.

Manuel Jesús Segado-Uceda
Historiador de Arte

Este artículo, refundido, fue publicado en la Revista de Fiestas de Los Cargos de 2012. Y además, forma parte de un trabajo sobre la iglesia parroquial de Arjonilla, que fue publicado en un Congreso de historia provincial.

En la madrugada del 3 al 4 de Octubre de 1987, hace 25 años, la explosión de una de las vidrieras del templo irrumpió con gran estruendo, en el silencio de la noche. Eran aproximadamente las 3 de la madrugada cuando el fuego en el interior de la Iglesia de la Encarnación fue detectado. Cercanas las 4 de la madrugada, se echaron al vuelo las campanas como petición de auxilio, señal de socorro a la que acudió todo el pueblo…

La celebración de la Festividad de Ntra. Sra. Del Rosario se había llevado a cabo durante mucho tiempo, el día 7 de Octubre (sin tener en cuenta en el día de la semana en que cayera dicha fecha). En ese año de 1987, se acordó celebrar esta festividad en Domingo, con la intención de que acudieran más fieles a los actos programados. En aquel entonces, la ermita de San Roque se estaba remodelando, por lo que las imágenes que se albergaban allí, habían sido desalojadas del edificio hasta que se llevaran a cabo las obras. Por suerte, la imagen del patrón San Roque estaba siendo restaurada por D. Manuel Cuesta Hernández, por lo que esta se encontraba en el domicilio del restaurador. Y por otro lado, la Virgen de Alharilla se había aposentado en casa de la Camarera de la cofradía de aquel tiempo. En ese año el Hermano Mayor de la Cofradía del Rosario era D. Manuel Gómez (“Soberano”)En cambio, la imagen de la Patrona, la Virgen de las Batallas, tuvo su sede durante esos días en la iglesia parroquial, presidiendo el altar mayor. Lo que provocó que la imagen de nuestra Patrona se viera afectada por el incendio.

Virgen de las Batallas ennegrecida tras el incendio de la iglesia de la Encarnación

El paso de la Virgen del Rosario quedó preparado el viernes por la tarde, listo para la celebración de la Fiesta Mayor y la Procesión. La Virgen había sido engalanada con todo su ajuar…

Imagen de la antigua virgen del Rosario, poco antes del incendio

A la llamada de socorro de las campanas de la iglesia, acudieron multitud de arjonilleros. Hemos de señalar como anécdota, que en esta época del año había una gran cantidad de tractores preparados para rociar con sulfato los olivos, por lo que sus cubas se habían llenado de agua en la noche previa a los trabajos agrícolas. Los tractoristas, al conocer el suceso, acudieron al lugar para ofrecer su ayuda. Incluso algunos tractores subieron por las gradas que hay frente a la “Puerta del Perdón” para intentar sofocar el fuego con sus mangueras de agua a presión, agua que se aplicó desde la puerta de la iglesia y a través de las vidrieras que había en la Capilla de la Virgen del Rosario. Los arjonilleros rompieron el cerrojo de la “Puerta de la Umbría” y arrastrándose por el suelo para evitar en la medida de lo posible el espeso humo, algunas personas accedieron al interior del templo para abrir las diferentes puertas y así darle salida a la negra humareda a través de las mismas. Cuando llegaron los bomberos, el fuego ya había sido prácticamente extinguido por la gente de Arjonilla. Los bomberos se introdujeron en la iglesia para evaluar la situación, así como los posibles daños estructurales que el edificio hubiera podido sufrir. El jefe del equipo de bomberos afirmó al llegar a la parte alta de la iglesia que “se habían alcanzado unas temperaturas extremas en la parte superior del edificio”, (la zona que se correspondía con los camarotes de la iglesia parroquial). El incendio, al parecer, pudo ser originado a consecuencia de un cortocircuito en las baterías colocadas bajo el paso, para la iluminación del mismo. El fuego había destruido parte de nuestro patrimonio. El hollín (derivado del caucho de los neumáticos existentes en el paso de la Virgen del Rosario) y las altas temperaturas había dañado gran parte del templo. Todo lo que allí se hallaba quedó ennegrecido.

El retablo mayor de la iglesia y la bóveda, ennegrecidos por el incendio

La Capilla de Ntra. Sra. del Rosario fue pasto del fuego, lo que supuso la pérdida de un buen número de enseres y piezas de gran valor histórico-artístico. La imagen de la Virgen del Rosario quedó calcinada, junto con todo su "ajuar de procesión"1; al igual que su trono. La imagen de la era una talla del imaginero granadino Domingo Sánchez Mesa, artísticamente, una de las mejores tallas que existían en Arjonilla.

Estado de la Virgen del Rosario tras el incendio


        El desaparecido arquitecto, D. Luis Alonso Salcedo, siempre había estado empeñado en colocarle a la Virgen del Rosario un antiguo “rostrillo” (que era  una pieza anterior a la Guerra Civil), algo que no había conseguido que se hiciera, ya que no era del gusto de las “camareras de la Virgen”. Aunque ese mismo año de 1987, casualidades de la vida, sería el primero que se colocaría el rostrillo a la Virgen del Rosario, por lo que también quedó destruido por el fuego.

El incendio destruyó el retablo existente en la Capilla2; dos imágenes (Santa Rita y un Niño Jesús “del Remedio”, que eran de serie, procedentes de Olot). Además desaparecieron las pinturas murales que decoraban el camarín de la virgen, pinturas con una cronología del s. XVIII que contaban con una calidad artística considerable. Posteriormente en el año 2000, Jesús Salcedo realizaría la decoración mural del camarín, basada en las pinturas del s. XVIII destruidas en el incendio, (gracias a unas fotografías de las mismas, que conservaba Paco Ruz). Las nuevas pinturas fueron costeadas por las Hermanas Mayores de ese año, las hermanas Ruiz López, siendo bendecidas por el obispo de la Diócesis de Jaén, por aquel entonces D. Santiago García Aracil. Se colocó también posteriormente una reja de forja, realizada en los talleres de D. Manuel Bejarano, cuyo diseño fue realizado por D. Luis Alonso Salcedo, rejería que fue donada por el matrimonio José Hernández y Rosario Bejarano.

Estado de la Capilla del Rosario antes del Incendio. En la imagen se pueden ver: a la derecha de la Virgen, la imagen de Santa Rita, a la izquierda el Niño Jesús. Además también se pueden apreciar las pinturas murales y la puerta del sagrario que mencionábamos anteriormente

Estado en el que quedó la capilla del Rosario tras el incendio


    
    En la Capilla del Rosario, existía una hornacina a modo de vitrina. Esta, albergaba el relicario (de 1961) que contenía la Reliquia de San Roque, a la que acompañaba el certificado de autenticidad de la misma, un documento expedido por el Vaticano y que se exponía sobre un portamisal del s. XVI, además de un atril de plata. También se encontraban alojadas en la hornacina, la cabeza de la talla antigua del Patrón San Roque, realizada en el s. XVI, que se había conservado en la Iglesia Parroquial tras ser rescatada de entre los escombros de la ermita de San Roque, ocasionados por la destrucción de dicha ermita durante la Guerra Civil
3 y, una fotografía de la antigua imagen del Patrón. Todo lo que contenía dicha hornacina, quedó destruido.

Hornacina existente en la capilla del Rosario antes del incendio

Estado de la hornacina tras el incendio


    
    Las altas temperaturas que se alcanzaron en el interior de la iglesia parroquial, provocaron el desprendimiento de “Los Cuatro Evangelistas” existentes en los cuatro lunetos que ornamentaban la cúpula del templo, y que habían sido realizados por el pintor Pepe Marchá con motivo de la Fiesta de la Espiga celebrada tres años antes (1984).

El Ayuntamiento ofreció el Centro Cívico (situado en la Casa de Cultura), para uso litúrgico, donde se celebró ese mismo sábado, la Fiesta Mayor de Ntra. Sra. del Rosario ante el Estandarte, ya que la imagen de la Virgen había quedado destruida por el incendio. Al acto acudieron los miembros de la Cofradía arropados por gran multitud de fieles. También durante esos días se llevó a cabo en el Centro Cívico, la Misa de Domingo e incluso se ofició un entierro. El recinto se quedaba pequeño ante la afluencia de fieles a las celebraciones religiosas, por lo que se decidió trasladar el culto a la ermita de Jesús Nazareno.

Mientras que los albañiles realizaban las obras de limpieza y desescombro, muchas mujeres de Arjonilla, se acercaron a la iglesia para ayudar a limpiar las imágenes de los santos. Se desmontó toda la imaginería existente en el retablo, y todas las imágenes fueron trasladadas al salón parroquial, para ser limpiadas y restauradas. D. Manuel Cuesta, D. Luis A. Salcedo y D. Pedro Montoro, coordinaron los trabajos de restauración y limpieza de las esculturas.

El retablo de la iglesia vacío, tras ser desmontadas las imágenes para su limpieza y restauración

La imaginería del retablo del altar mayor de la iglesia, albergadas en el  Salón Parroquial


         Las temperaturas que se alcanzaron en el interior del templo a consecuencia del fuego ocasionaron grandes daños en el retablo, provocando que las pinturas que existían en el mismo quedaran destruidas. Unos años después, en 1989, el pintor arjonillero Matías Ruz, realizaría las pinturas al óleo existentes en el retablo en la actualidad, que representan diferentes escenas de la Biblia (3 de los 4 óleos vienen de la “mano” de Matías, mientras que un cuarto óleo fue firmado por uno de sus discípulos, Juan Cuesta).

Una vez realizadas las labores de limpieza en la iglesia Parroquial, Pedro Pérez (“Mérida”), con la intención de que no quedara rastro alguno del fatal suceso, arrojó los restos de las piezas calcinadas al pozo del patio de la sacristía del templo, algo de lo que no se percataron las demás personas, y que se supo posteriormente al dar testimonio de ello, el propio Pedro “Merida”.

La iglesia de la Encarnación fue abierta nuevamente al culto el día 8 de Diciembre de 1987, día de la Inmaculada Concepción, coincidiendo con el Año Santo Mariano. Tras la Misa de Acción de Gracias para celebrar la reapertura de la iglesia, así como la reinauguración de la Capilla del Rosario, se dio a besar la nueva reliquia de San Roque, donada por D. Pedro Carmona Castro, una reliquia auténtica que este arjonillero poseía y que actualmente es la que se venera.

Después del triste suceso, la prioridad del Párroco (en aquel tiempo D. Ángel Simón), de la cofradía del Rosario y de los fieles de Arjonilla, era conseguir una nueva imagen de Ntra. Sra. del Rosario. Para ello se llevaron a cabo diferentes gestiones por parte del arquitecto D. Luis Alonso Salcedo, de la Camarera de la Virgen, Dª. Anita Pérez Rivas o del pintor Matías Ruz entre otros. Tras estas gestiones se formó una comisión que decidiría encargar la imagen al escultor sevillano Álvarez Duarte.

La nueva imagen llegaría a Arjonilla el día 12 de Agosto de 1988. Había sido recogida, por los miembros de la comisión formada para la ocasión, en los talleres del escultor sevillano.

De derecha a izquierda en la fotografía, el pintor Matías Ruz, D. Luis Alonso Salcedo, D. Bernardo Toribio. Abajo, Dña. Lola Albín y D. Francisco Ruz, posan junto a la nueva imagen de la Virgen del Rosario, en los talleres del escultor Álvarez Duarte. El estilo sevillano (Álvarez Duarte), de la nueva imagen de la Virgen del Rosario no fue muy bien acogida en un principio, ya que el gusto de los arjonilleros por la imagen del Rosario destruida en el incendio, obra de estilo granadino realizada por Sánchez Mesa, había calado muy hondo entre los fieles.

La nueva imagen se bendijo en una Solemne misa celebrada en la madrugada del 14 al 15 de Agosto (misa que comenzó a las 3 de la madrugada, tras la celebración de la Aurora), y que se llevó a cabo delante de la “Puerta del Perdón” de la Iglesia Parroquial.


Instantánea de la Solemne Misa  para la Bendición de la nueva imagen


D. Ángel Simón bendice la nueva imagen de la Virgen del Rosario


    
    En dicha celebración participó de manera magistral nuestro poeta más ilustre, Antonio de Jaén, que recitó unos versos que él mismo había compuesto, dedicados a la Virgen del Rosario.

Antonio de Jaén recita los versos dedicados a la Virgen del Rosario


A continuación presentamos la composición poética firmada por Antonio de Jaén para la Santísima Virgen del Rosario, y que fueron recitados el día de la Bendición de la misma:


GABRIEL

Fui buscando poesía

De la nube a la acacia,

Y el eco repetía:

Dios te Salve María,

Llena eres de Gracia.


Y después, por el trigo…

-Tú ¿qué rima prefieres?

Cantaba un viento amigo:

El señor es contigo

Y bendita tú eres.


-¿Qué más en mi tributo

A la Flor de la Luz?

Y la voz de los seres:

En todas las mujeres

Y bendito es el fruto

De tu vientre, Jesús.


Seguí la senda, del verso en pos

Cabe la ermita rezan las flores:

Santa María, Madre de Dios,

Ruega por nos, los pecadores.


Y trinó el Ave sobre la aurora:

María es el verso del Blanco Edén

Ella, tu floreal rima sonora,

Ahora y en la hora

De nuestra muerte, Amén.

Antonio de Jaén.


Recitado en Arjonilla, el 15 de Agosto de 1988

AÑO SANTO MARIANO.


_________________________________________________

1 Corona, Rostrilo, manto, vestido y joyas.

2 En el retablo, a modo de puerta del Sagrario había una tabla del s. XVIII, concretamente tenía tallada la fecha, “1749”.

3Rueda Jándula Ildefonso. San Roque. Patrón de Arjonilla. Caja Rural de Jaén, 2008, Pág. 115.

Fuentes:

-Archivo Propio del Autor.

-Archivo Paco Ruz.

-Archivo Histórico Municipal de Arjonilla. (AHMA).

Bibliografía:

-Rueda Jándula Ildefonso. San Roque. Patrón de Arjonilla. Caja Rural de Jaén, 2008

-A.A.V.V. Arjonilla. Aspectos territoriales, históricos y socio-culturales. Ayuntamiento de Arjonilla. 1995.

sábado, 19 de septiembre de 2020

"Canto a Arjonilla": apuntes históricos para el himno de Arjonilla.


  "Canto a Arjonilla", es un himno cuya música fue compuesta por el ilustre maestro y director de la banda de música municipal de Arjonilla, D. Matías Varea, mientras que su letra fue escrita por D. Luis Ramírez Olivares. Este bello himno a Arjonilla se estrenó el día 1 de enero del año 1934, a las cinco y media de la tarde, en el Salón Liébana (lugar que funcionaba como cine y teatro, y que estaba situado en la calle La Tercia, actual Juan XXIII), obteniendo un éxito clamoroso y siendo acogida con entusiasmo por el pueblo de Arjonilla. La pieza fue cantada por un grupo de mujeres arjonilleras que, al finalizar su interpretación, fueron aplaudidas y vitoreadas por el el público que llenaba las butacas del recinto. 

     Para el mismo día del estreno del "Canto a Arjonilla", se diseñó un notable programa de actividades que tuvieron lugar a lo largo de la gala; sainetes y obras teatrales tales como "¿A quién me recuerda usted?" (Hermanos Álvarez Quintero), o "Las cosas de Gómez" (de Muñoz Seca), piezas que fueron representadas por los grupos de teatro de la Arjonilla de la época.

     Como curiosidad, los precios populares lanzados para esta función, a beneficio de los pobre de la localidad, fueron de:

Butacas: 1,25 pesetas

Delantera de anfiteatro: 0,75 pesetas

Sillas: 1,00 pesetas

General: 0,50 pesetas

    Finalmente, la pieza musical "Canto a Arjonilla", se convertiría en el himno oficial de la población, después de aprobarse en la comisión celebrada en el Ayuntamiento de Arjonilla, el 3 de noviembre de 1948, siendo alcalde D. Antonio Alcántara.(1)


                                                                                                    


CANTO A ARJONILLA

Viva Arjonilla
que es mi pensil,
cuna, morada,
alba y cenit.
El eco canta tu voz:
¡Viva, que es patria 
madre y amor!

En tus blancas paredes rebrilla 
el torrente del sol ¡fuego y luz!
en tu genio, casi eres Castilla
y un donaire de pueblo andaluz.
Los olivos te prestan su gracia
las campiñas su serenidad, 
lozanía te ofrecen tus huertas...
¡Tajo y Betis sus dones te dan!

Madre, tú seno
vióme llegar,
tumba tu tierra
tal vez será.
Amo a tu cielo
limpio y azul,
beso el primero
dióme su luz.
Y entre el color
bajo el azul 
ríen tu blancor
y tu quietud.



    El Salón Liébana estaba ubicado en la calle la Tercia, la actual calle Juan XXIII. Este salón, que funcionaba como teatro y también como cine, estaba situado junto a varias casas solariegas, hoy desaparecidas, existentes en esta calle. El Salón poseía dos accesos: uno por la calle Hornos y Salas. Y otra, en la que estaba la taquilla, en la calle Juan XXIII, justo en el lugar donde se encuentra la "Casa de la Compañía de la luz".
    Como anécdota, algunos testigos me relataban que algunos decorados utilizados en este teatro (paneles hechos de tela con marcos de madera), se guardaban en las cámaras de la casa de Federico "el Veterinario", situada en la Avenida de Andalucía, en el solar donde se ubica el establecimiento comercial Más y Más.

Lugar donde estaba ubicado el Salón Liébana. 


______________________________________________________
(1) A.H.M.A. AA.CC.: Sesión de Pleno Ordinaria de 1948.

                                           



viernes, 7 de agosto de 2020

Las imágenes de San Roque: pinceladas históricas y algunas anécdotas.

 *Este texto refundido y con nuevas imágenes, de la reseña publicada en el folleto San Roque 2020 editado por PSOE Arjonilla

Manuel Jesús Segado-Uceda 
Historiador de Arte

     San Roque, junto a San Sebastián, son dos santos de los conocidos como "santos pestíferos", pues su advocación estaba relacionada con la protección contra las pandemias y enfermedades altamente contagiosas y mortales; como la peste, el cólera... Esta protección, es uno de los motivos por el que las ermitas consagradas a estos santos, se encontraban a las entradas de los pueblos o en los caminos que había cercanos a los núcleos de población; (En el caso de Arjonilla, la ermita de San Roque, en la salida hacia Marmolejo y Córdoba o la desaparecida ermita de San Sebastián, posteriormente Santa Ana, situada a la entrada desde el camino Andújar). En tiempos de pandemias, las plegarias de los pueblos se dirigían a San Roque o San Sebastián.

     La epidemia de peste surgida a finales del siglo XVI y comienzos del XVII llegó hasta Arjonilla. Después de sufrir las consecuencias de la pandemia, y ya con la remisión de la enfermedad, el 16 de agosto de 1602 se acordó desde el Cabildo municipal, nombrar a San Roque como Santo protector de Arjonilla. Voto que fue renovado en 1654 y posteriormente en 1834, coincidiendo con la epidemia de cólera que llegó al pueblo en aquellos años. De nuevo, en épocas más cercanas, se llevó a cabo sendas renovaciones del voto en los años 1952 y en 2002, siendo nombrado San Roque como "alcalde perpetuo" de la localidad.

Aspecto que presentaba la ermita de San Roque antes de las últimas remodelaciones que se le han practicado. Fotografía: Martínez.


     De la desaparecida imagen de San Roque, conocemos escasos datos. Las referencias documentales no nos ayudan en lo referente a la autoría de la pieza o su cronología exacta, y tan sólo podemos acogernos al análisis de la talla a través de las antiguas fotografías conservadas. Por sus características, parece que se trata de una imagen con una cronología cercana al final del siglo XVI. Esta presentaba un rostro sereno y bondadoso, mostrando la llaga de su pierna, (bien a consecuencia de la peste o, según otros hagiógrafos del santo, por la herida de una flecha al ser confundido con un espía, por los guardias de su padre), y con la cabeza coronada por una enorme concha (motivos que cuelgan en sus ropajes de peregrino). Porta un báculo del que cuelga una calabaza, y está acompañado por un fiel perro y un ángel. Parece que esta imagen ya sufría un notable deterioro en el siglo XIX. A través de la documentación existente en el Archivo Histórico Municipal de Arjonilla, sabemos que la antigua imagen de San Roque, fue llevada hasta la iglesia de la Encarnación en diversas ocasiones, para dedicarle una serie de rogativas en relación a las diferentes penurias que viviría el pueblo. Es el caso del año 1804, momento en el que Arjonilla se encomienda a San Roque, y a la Virgen de la Soledad, por diferentes motivos. Uno de ellos es el nuevo brote de fiebre amarilla, (enfermedad que llegada a las costas andaluzas en 1800), y otro las malas cosechas, a causa de la sequía, o la escasez por la que atravesaba el pueblo y el país.

     La primitiva imagen de San Roque fue destruida casi por completo durante la Guerra Civil. Aunque entre los escombros y las ruinas de su ermita, se halló la cabeza del santo, siendo rescatada y conservada en una hornacina en la iglesia parroquial de la Encarnación. Lamentablemente, el fuego del incendio ocurrido durante la madrugada del 3 de octubre de 1987, en la capilla de la Virgen del Rosario, destruyó la hornacina, sucumbiendo a las llamas la cabeza de la antigua talla del patrón San Roque, así como el relicario de 1961 en el que se conservaba la reliquia del santo, el certificado de autenticidad de esta reliquia expedido por el Vaticano o una fotografía antigua de la imagen primigenia.

Hornacina que existía en la capilla de Ntra. Sra. del Rosario, en la Iglesia de Arjonilla. En ella se conservaba la cabeza de la antigua imagen de San Roque, el relicario de 1961 y otros enseres. 
Fotografía del autor. (La fotografía original forma parte de la fototeca de Francisco Ruz)


     La talla de San Roque venerado por el pueblo en la actualidad, se encargó en 1939. Y las gestiones para la adquisición de la misma, fueron realizadas por el párroco D. Luis Sotomayor. La imagen es obra del escultor granadino Domingo Sánchez-Mesa. Presenta una actitud serena, con unas delicadas formas, y cuenta con un bello rostro, inconfundible seña de identidad dentro de la estética de este escultor.
Imagen de San Roque de Domingo Sánchez-Mesa, en el altar mayor de la iglesia de Arjonilla
Fotografía: Jesús Segado Hernández



lunes, 13 de agosto de 2018

La pintura de San Roque en Castel Nuovo, Nápoles.

Ahora que estamos en el pórtico de las Fiestas en Honor a San Roque, Patrón de Arjonilla…, quisiera compartir algo con vosotr@s...
En mi reciente viaje a Italia, tuvimos la oportunidad de pasar por la Región de la Campania. Desde Nápoles nos desplazamos hasta Pompeya, la ciudad romana cubierta por la lava y las cenizas que vomitó el Vesubio un 24 de agosto del año 79 d. C. Después de almorzar decidimos volver a Nápoles y visitar el Castel Nuovo; un castillo construido en el s. XIII y reconstruido posteriormente en diferentes épocas, pues fue el escenario de varios asedios a lo largo de su historia.

Vista de la entrada y puente del Castillo.

Una vez traspasamos el arco triunfal de la entrada, construido en honor al rey español Alfonso V de Aragón, pudimos admirar una importante colección de pintura; medieval y sobre todo renacentista. Entre los innumerables lienzos y tablas, elaborados al temple o al óleo, encontré una pintura que quise traerme inmortalizada. En la obra aparecía San Roque, aunque con una iconografía diferente, y a la que los paisanos de Arjonilla no están acostumbrados.

Arco triunfal en honor a Alfonso V de Aragón que da acceso a Castel Nuovo

Si miramos la pintura podemos ver a un hombre maduro (casi anciano) y con barba que, envuelto en una capa, se apoya en un báculo. Podemos reconocerlo por la herida que presenta en su muslo del que ha retirado su calza. Algunas hagiografías dicen que esta lesión se debe a una saeta que le lanzaron los soldados de su padre al ser confundido con un espía cuando regresaba a su tierra, Francia. En cambio, otras biografías del santo nos relatan que no es otra cosa que una úlcera ocasionada por la enfermedad de la peste, debido al contacto de Roque con los enfermos a los que ayudó por la devoción que profesaba hacia la medicina, (tal y como creemos aquí en Arjonilla). Además de este, aparecen también otros atributos del santo,como la vieira de peregrino plateada que posee en su pecho y el cayado para ayudarse en su peregrinaje. En cambio, en la pintura que encontré en Nápoles, no aparece ni la figura del ángel ni el fiel perro que le acompaña (para cuyo nombre no hay consenso, adjudicándosele diversos apelativos según el autor: Melampo, Rouna, Guinefort, Gozque). A continuación os presento una fotografía de la pintura italiana de San Roque que encontré en Nápoles y otra instantánea (de Jesús Segado Hernández) de la imagen de nuestro Patrón San Roque, obra de posguerra del escultor granadino Domingo Sánchez Mesa.

A la izquierda la pintura italiana que encontré en Nápoles; a la derecha la imagen de San Roque de Arjonilla

sábado, 16 de septiembre de 2017

La Cruz de la Calle Comisarios

     Manuel Jesús Segado-Uceda
 
     Una vez que nos internamos en la calle Comisarios, perpendicular a la calle Alonso Coello y conectada con la calle Cristóbal Colón (calle que asciende desde la iglesia), nos encontramos con un elemento singular dentro del entramado urbano de Arjonilla. Cobijada en el interior de una enorme hornacina y apoyada sobre un basamento pétreo, hallamos una cruz de forja de grandes dimensiones.
     Antaño la cruz  estaba esculpida en piedra, pero fue  sustituida por la que podemos ver en la actualidad, llevada a cabo por los hermanos herreros Pérez Bejarano, a finales de 1989. Esta cruz de forja  fue inaugurada el domingo 8 de octubre de 1989, después de la Fiesta Mayor en honor a la Virgen de las Batallas. A ella acudieron las autoridades civiles y la eclesiásticas, siendo bendecida por el antiguo párroco D. Ángel Simón.
Cruz de la calle Comisarios

     En la elegante fachada elaborada con ladrillo, donde domina la verticalidad, nos encontramos un arco de medio punto  realizado a base de sillares de piedra. Este  se apoya sobre sendas pilastras en cuyo fuste se alterna el ladrillo y el sillar. Además de que en las pilastras  hallamos un capitel pétreo de orden dórico, como curiosidad señalar que, también  se encuentran labradas sobre piedra sus respectivas basas, algo que podría deberse, quizá, a la posibilidad de que el monumento se hubiese  realizado en piedra en su origen.
Basa de pilastra
     Sobre este cuerpo se apoya un frontón triangular que está coronado por tres pináculos, elementos decorativos que fueron añadidos durante las reformas que sufrió el monumento en el siglo XIX, concretamente en  el año 1882, (como así lo indican las cartelas de piedra que flanquean al arco). En los pináculos se puede leer la siguiente inscripción: "AÑO DE 1611".

Frontón triangular y pináculos con inscripción
Pináculos que coronan el frontón y detalle de la inscripción.
     Esta fecha de 1611, fue una malinterpretación de la trascripción del texto, hoy apenas visible, que encontramos en el basamento sobre el que se apoya la cruz, en el que se puede apreciar inscrito:“…Luis de Aguilera Ba()ela Año de 1671”.
 
Cartelas que flanquean la hornacina y que datan las reformas de finales del XIX
     Este monumento barroco está erigido a la memoria de Luis de Aguilera Valenzuela, asesinado de un disparo. El joven era hijo de D. Luis Díaz de Aguilera, quien fuera regidor de Arjonilla ocupando la vara de alcalde por estado Noble.
     La tradición oral ha ido perpetuando a lo largo del tiempo que este monumento se había construido en el lugar donde murió "por un tiro" el hijo de un alcalde de Arjonilla. Y según la documentación histórica parece que así fue.
Basamento de la cruz con la inscripción “…Luis de Aguilera Ba()ela Año de 1671”
     Además, ligada a este lugar, encontramos una leyenda que forma parte de la cultura arjonillera. La leyenda de "El fantasma de la Calle Comisarios". La tradición transmitida de generación en generación nos habla de  la presencia de un asombro(1) que merodeaba esta calle antiguamente. Según esta leyenda, después de sembrar el terror entre los vecinos del lugar, el alcalde, ante las quejas de la gente, dio consentimiento  de abrir fuego contra el supuesto asombro; y en cuanto tuvieron la ocasión, así lo hicieron. El asombro fue abatido por un disparo, y este resultó  ser un hombre que se ocultaba bajo unas sábanas blancas, provisto bajo ellas de la luz tintineante de un candil. La lámpara tenía como misión dotarle, durante la noche, de un aura luminosa extra, similar a la de “un espectro”. Además este llevaba atada a su pierna una ristra de hierros y cadenas que en el silencio de la noche producían un característico sonido que atemorizaba a los que vivían en la zona.
     Lo realmente sorprendente fue lo que se encontraron al quitar la sábana para ver la identidad del fantasma. Y es que el asombro no era otro que el hijo del alcalde de Arjonilla quien, según la leyenda, había  sugerido abrir fuego sobre el espectro que merodeaba la calle.
     Leyenda o realidad, lo cierto es que esta actividad de fantasmas de "sábanas blancas" ha sido llevada a cabo a lo largo de gran parte de la geografía española durante siglos. Y no se debía a otra cosa que a una artimaña para ahuyentar a los vecinos del lugar, con la intención de poder llevar a cabo encuentros  secretos entre amantes, en muchas ocasiones bajo adulterio.
 

(1) El término “asombro” se refiere a la forma de denominar en Arjonilla a una aparición espectral.

viernes, 8 de septiembre de 2017

Aproximación histórica a la tradición de la Bocina y la tradición de los Pregones en la Villa de Arjonilla.


Artículo (refundido y ampliado)  publicado en la Revista de Semana Santa de Arjonilla 2013.
Manuel Jesús Segado-Uceda


            Este pequeño estudio acerca de la tradición realizada por la Cofradía de Ntro. Padre Jesús Nazareno y María Santísima de la Amargura, no pretende ser definitivo en absoluto, pues como toda investigación histórica, está abierta a ser completada y ampliada con trabajos venideros. La pretensión de esta investigación no es otra que, como su título indica, aproximar a la historia de esta tradición arjonillera, a través de su historia, a través de su gente…;

La Bocina.
            La bocina es un instrumento de uso tradicionalmente militar, que se hacía sonar en el campo de batalla, bien para acompañar a las órdenes, bien como elemento de “guerra psicológica”, para intentar, con su sonido ronco y grave intimidar al enemigo.
Bocina revestida de terciopelo granate
Fotografía propia del autor
 
            En Arjonilla, este instrumento se encuentra realizado en hojalata o latón. De forma de cuerno o asta,  posee una embocadura (la cual ha ido cambiando a lo largo del tiempo), probablemente de tuba y cuenta con una longitud de 2,30 cm.
Detalle de la boquilla de este peculiar instrumento musical
Fotografía propia del autor

Apuntes de historia de la tradición.
            El dato más antiguo referente a la bocina, aparece en un Pleito de 1769, en el que aparecen implicadas las siguientes cofradías de la Villa: Vera Cruz, Jesús Nazareno, Humildad y San Juan Evangelista, motivados porque “…la Cofradía de la Soledad quiere ser preferida en todo…”, dentro de este documento se desprende la siguiente información; a través de las alegaciones por parte de la Cofradía de la Soledad, donde se pueden extraer diferentes datos acerca de los cultos. En lo que nos atañe resaltamos lo siguiente: “…a excepción de aquellos cofrades que van empleados en conducir bocina,…”[1]
            En otro legajo del AHDJ, fechado en 1779, aparecen recogidos los diferentes cargos existentes dentro de la Cofradía del Nazareno. De esta manera, además de los cargos de mayordomos, administradores…, nos aparecen otros cargos, que se elegían en el primer día de la Pascua de la Resurrección, ejerciéndose los cargos en la Semana Santa siguiente año: “…El alférez, dos de gobierno, dos tazas (tazas o platillos, que se sacaban para pedir durante la procesión y actos del Nazareno), uno de bocina y dos de ayuda de bocina[2] (llamados también compinches).Estos datos nos hablan de una tradición en el uso de la bocina, que se remonta al menos hasta la mitad del XVIII.
            El toque de la bocina, se encuentra estrechamente ligado a otra tradición histórica en nuestro pueblo, “Los pregones”, por lo que intentaremos dar un tratamiento conjunto a ambas costumbres. La tradición de los Pregones, además de cantarse en Arjonilla, se ha celebrado y aún en la actualidad se celebra, en diferentes lugares de la provincia de Jaén; como por ejemplo en La Higuera, Guarromán, Mengíbar, Villanueva de la Reina, Baños de la Encina, (donde se realizan todavía), así como en Linares (donde se perdió la tradición) y, en la vecina Arjona, localidad en la que según Basilio Martínez Ramos, en sus “Anales de la ciudad de Arjona” nos indica que “…se cantaban en la madrugada del Viernes Santo en la Iglesia de San Juan (…) costumbre importada de Arjonilla por Juan Antonio Carmona, abuelo materno de D. Fausto García Carmona, Presbítero”. Haciendo cábalas sobre el momento de importación de los pregones desde Arjonilla a Arjona, podemos aventurarnos diciendo que probablemente fue a mediados del XIX cuando llegó hasta Arjona esta tradición arjonillera. Además en los Anales aparece recogida una partitura con la letra y entonación, donde se puede apreciar la gran similitud (prácticamente idéntica) con la forma de cantar los pregones en Arjonilla. Continuando con el recorrido histórico, en el Artículo 15 (sección de “Cultos”), de los estatutos de 1904 de la Hermandad del Nazareno de Arjonilla, se hace mención a la “celebración del Sermón”; es decir “Los Pregones”.
            Ya en la segunda década del s. XX, en el año 1926, según nos contaba D. Joaquín Ramírez Sanz[3],  los sermones (pregones), a los que recordaba como un bello acontecimiento, se realizaban durante la madrugada del Viernes Santo; sonaban “…los motetes de Ojo Gato y Pepitero (Antonio), con la Bocina de Cerote…”, y al amanecer descendía el Nazareno por la Calle de las Parras (actual C/ Teniente Rueda).
Instantánea anterior a la Guerra Civil donde se recoge el Toque de bocina en Arjonilla
Fotografía de archivo del autor
 
 
            Con el inicio de la Guerra Civil, llegaría el cese de la celebración de la Semana Santa arjonillera, por lo que se perderán los pregones y con ellos el toque de la bocina.
             El instrumento, se conservó gracias a que Manuel Chillarón Lara (“Manolico el Cordelero”) lo guardó en su casa, aunque el estado de deterioro era tal que tras la Guerra tuvo que ser reparado en el taller del latonero Fuentes Molina. Con el fin del acontecimiento bélico y la reorganización de la Semana Santa y la Cofradía del Nazareno (de esto ya hablaremos en otra ocasión), el encargado de tocar nuevamente la bocina será Nicolás Lara López, mientras que los pregones serán entonados por Manuel Uceda Moreno y Antonio Jándula Bueno “Pepitero” durante mucho tiempo. A la misma vez que ésta costumbre, seguirá la tradición de “pasar las tazas” o “platillos”.
            Ya en los años 50 y 60, el tocador de Bocina será Manuel Jiménez Ruz, mientras que los pregones serían cantados por el eterno pregonero Pedro Pérez “Mérida”. A comienzos de la década de los 70, tomará el testigo al toque da la Bocina el hermano de Manuel, Francisco Jiménez Rueda conocido por todos por “Paco el de las medias”, manteniéndose esta dupla hasta finales de ésta década, donde la tradición de los pregones se pierde. Si continuará  saliendo la Bocina en la madrugada del Viernes Santo, sacada por Fernando Carmona “Tamarilla” y Paco Jiménez “el de las Medias”.
            Será en 1986, cuando la tradición de los pregones se reanude nuevamente. En esta ocasión los pregones se realizaron por la tarde. A partir de este año, la bocina y los pregones irán variando sus costumbres. Por ejemplo, en 1987 no se realizaron los pregones, aunque el toque de la bocina si se pudo escuchar en la procesión del Viernes del Nazareno, tocada por el clásico bocinero Paco y junto a él, como “compinche” Manuel José Lara (muy implicado en la Semana Santa arjonillera y responsable de que algunas tradiciones sigan vigentes). Volverán los pregones nuevamente por la tarde en 1989, durante estos años seguirá llevando a cabo la tradición el mismo dúo formado por Paco y “Mérida”, a los que se les une Carmen Carmona Carmona que cantará el “Manda”, hasta el año 1992, donde un nuevo “bocinero” Benito interviene en los pregones. Será en 1993 cuando de nuevo se recupere en la “Madrugá” el canto de los pregones y la bocina, [4] en ellos vuelve a cantar nuevamente Pedro Mérida y al toque Paco; durante esta década de los 90, sería compinche el ya mencionado Manuel José Lara, además de Manuel David Mercado “el lobo”.
Pedro "Mérida" canta los pregones y Paco Jiménez a la bocina.
 
            Con la entrada del nuevo siglo, en el año 2000, comienza a cantar los pregones el desaparecido Ildefonso Navarrete (eterno tamborilero), mientras que al toque de la bocina le acompañará Jesús Segado Hernández (bocinero hasta la actualidad), pareja que se consolida y continúan la tradición hasta el año 2005 donde se produjo una Semana Santa atípica en Arjonilla, debido a las obras de la Iglesia Parroquial, aunque la bocina, sonó de modo testimonial a las puertas de la ermita del Nazareno. En la Semana Santa de 2006, se vuelven a recuperar los pregones, esta vez cantados desde el coro alto de la iglesia parroquial de la Encarnación. Serán cantados por los mismos protagonistas, y por primera vez también siendo entonados por una voz femenina, Ana Pons, que se unirá  a Jesús y a Ildefonso continuando hasta el 2009. En 2010, se producen modificaciones en la costumbre y a Jesús (bocina) y Ana (al cante) se une Julio Gavilán, también al cante.
              Desde hace unos años, los pregones son entonados por la dupla formada por Ana Pons y Bartolomé Moyano Delgado, acompañados por el mismo bocinero, Jesús Segado Hernández.
Bartolomé Moyano y Ana Pons cantando los pregones desde el coro alto de la iglesia.

Los Pregones.
            Los Pregones se dividen en varias partes diferenciadas:

Confortación (introducción a los presentes a la Pasión de Cristo)
Sentencia de Pilatos (Se intercala con los toques de bocina, reproduciendo el momento de la condena de Jesús, entre  pregón y pregón interviene el sacerdote, a la vez que se muestra un lienzo con el Ecce-Homo, propiedad Paco López, (y que fue realizado por un familiar suyo, Manuel Víctor Gómez en los años previos a la Guerra). Esta costumbre aún se mantiene.
parte Voz del Ángel

            A parte nos encontramos con el llamado “Manda”. Una parte que se intercala entre algunos de los versos de los “Motetes”.
Ecce-Homo que se muestra en los Pregones.
 Copia de una obra de Murillo Por Manuel Víctor Gómez.

Apuntes del anecdotario de la Tradición de los Pregones y la Bocina.
            ▪ La tradición nos cuenta que la bocina se forraba con una tela negra, a modo de luto. En el 2000, año Jubilar, la nueva directiva del Nazareno decide cambiar el color con el que se vestía la bocina, y el instrumento pasa a forrarse de rojo. En este 2013 la bocina volverá a vestirse de negro, color primigenio. La confección de la funda (que se realizará en Damasco negro) vendrá de la mano de Paco Ruz.
            ▪ Tradicionalmente, se cuenta que a la boquilla de la bocina se le echaba un chorreón de anís; según nos contaba Paco “el de las medias”, de esta manera el instrumento sonaba mejor…
            ▪ Salvo algunos años, durante los noventa los pregones se cantaban desde el coro de la Iglesia Parroquial.
            ▪ Aunque la tradición de los toques de bocina en la madrugada del Jueves a Viernes Santo, se recuperó en 1995, fue a partir del 2009 cuando se instituirá el horario e itinerario definitivo, comenzando a partir de las 6 de la madrugada, donde el bocinero Jesús Segado Hernández y su “compinche Pedro Ruano”, (en la actualidad), recorren las calles de la Villa de Arjonilla, dando como toques oficiales los siguientes:
     En la Ermita de Jesús Nazareno, Puerta del Perdón, En la puerta del Párroco, En la del Alcalde, en la del Hermano Mayor (Anual), Cuartel “Viejo” de la Guardia Civil; así como en cada una de las esquinas del recorrido, en la puerta de los hermanos de la Cofradía e incluso en la puerta del Cronista Oficial de la Villa (algo que se hace desde 2010).
            ▪ Durante los años comprendidos entre 1996-1999 y, en el 2003, la bocina acompañó al Nazareno en su procesión, siendo Manuel José Lara y Jesús Segado, los bocineros.
            ▪ Al parecer, durante la celebración del Sermón (Pregones), celebrado en la Iglesia Parroquial, los fieles se comían los típicos “hornazos”. Esta tradición finalizó por la suciedad que se acumulaba en el templo parroquial, en el que acumulaban los cascarones de huevos que contiene la torta.
            ▪ Según decía Pedro Pérez, los pregones,se los enseñó Pedro Castillo “Periquillo Salivilla” e Ildefonso Carmona, en el domicilio de Manuel Bejarano situado en la calle Pintor Matías Ruz.
            ▪ La última reparación de la bocina, fue a comienzos del 2011, en esta ocasión fue arreglada por Martín Segado Hernández, mi padre.
            ▪ La bocina fue expuesta en ARCOAN en el 2010 y 2012, en Jaén, donde sonaron sus toques. Ha sido expuesta en el stand de las Cofradías de Arjonilla. En el 2008 y 2011 sonó también la bocina y un fragmento de los pregones, en el teatro municipal de Arjonilla, para los pregones de la Semana Santa arjonillera de esos años. Igualmente sonaría de nuevo en el teatro de Arjonilla, durante el Certamen de Saetas celebrado en el año 2010, al toque de la bocina Jesús Segado Hernández y al cante Julio Gavilán. Además la bocina y los pregones estuvieron presentes durante La Feria de los Pueblos, celebrada en Jaén, en sus ediciones de 2014, 2016 y 2017. 
          Jesús Segado Hernández al toque de la bocina,
junto a su compinche Pedro Ruano al final de "la Madrugá" arjonillera.
Fotografía propia del autor




[1] Archivo Histórico Diocesano de Jaén. (AHDJ) Sala de Cofradías. Arjonilla leg. 3.
[2] García Aranda Pedro Manuel. Al pie de la Parroquia. Nº 30, Abril 1995.
[3] Ramírez Sanz Joaquín. Al pie de la Parroquia, nº 17. Marzo 1994
[4] Diario IDEAL del miércoles 24 de marzo de 1993.