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viernes, 25 de marzo de 2022

Un siglo de la Calle Ramón y Cajal en Arjonilla.

     En 1922, hace ya 100 años, los expertos en Medicina, Farmacia y Veterinaria de la Villa de Arjonilla emitieron una instancia dirigida al Ayuntamiento de la Villa, en la que solicitaban que se le diera a una de las calles del pueblo el nombre del Doctor Santiago Ramón y Cajal, quien obtuvo en 1906 el Premio Nobel de Medicina (conjuntamente con el Dr. Camillo Golgi), por su aportación en el estudio del sistema nervioso.(1)

Santiago Ramón y Cajal, 1899.

     El Ayuntamiento de Arjonilla acordó en asamblea, dar el nombre de C/ Ramón y Cajal a la calle de Arjonilla que, hasta entonces, se había llamado Calle Porcuna, por ser la avenida por la que se entraba desde el camino Porcuna. 

Rótulo cerámico de la Calle Ramón y Cajal de Arjonilla

     Como sucede con otras calles de la localidad que poseen nombres característicos (Calle las Parras, Cerro las Cabras...), a pesar de que se renombró esta con el nombre de Ramón y Cajal, aún hoy, la gente de Arjonilla sigue aludiendo a ella como "Calle Porcuna".

Vista de la Calle Ramón y Cajal entrando por la carretera Porcuna-Lopera

    En esta calle, en la intersección de la carretera de Porcuna con el Camino Lopera, se encuentra el Pozo decimonónico del camino Porcuna, construido en 1879. Un pozo público que abastecía a los habitantes del pueblo, sobre todo a los de los barrios cercanos, y que contaba con un guardia que era designado por el Ayuntamiento.     
     Igualmente, también se encuentra enclavada aquí una de las cruces colocadas en las entradas del pueblo en el año 1943, y que cuenta con una inscripción realizada por el párroco de Arjonilla Luis Ramírez Olivares, compositor de la letra del Himno a Arjonilla.


Pozo del camino Porcuna


Inscripción "Se (....) este pozo año 1879

     En esta calle se levantaron unas puertas que se colocaron tras una orden del Cabildo de Arjonilla emitida con fecha de 8 de Abril 1601 como medida de protección contra la peste, cuando de la misma manera se ordenó cercar la Villa (2).

     Además, en la Calle Porcuna (actual Ramón y Cajal), durante la Guerra de Independencia, se emitió una orden expedida por el Sr. General Gobernador de la Ciudad de Andújar con fecha de 29 de Agosto, en la que se mandaba que se cerraran con tapias todas las aperturas de la villa Arjonilla al campo, así como entradas y salidas; y aquí se colocó una de las tres puertas vigiladas que daban acceso a nuestro pueblo como medida defensiva (1).

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(1) Segado-Uceda Manuel Jesús: Estudio de la Arjonilla decimonónica (inédito).
(2)Rueda Jándula Ildefonso. San Roque. Patrón de Arjonilla. Caja Rural de Jaén. 2008. Pág.33




miércoles, 27 de septiembre de 2017

La Fuente del Escribano

Manuel Jesús Segado-Uceda

     Tomando el "Camino de la Fuente del Escribano", al que se puede acceder desde la prolongación de la C/ Juan Ramón Jiménez, la C/ Majuelo o desde la C/ Sierra Morena (camino que conecta con Pelacogotes) y, una vez que hemos dejado atrás, a la izquierda, el Cortijo de El Majuelo, nos adentramos en un paraje denominado el Carrizal, situado al suroeste de Arjonilla. Allí, a un kilómetro y medio del casco urbano de la población, nos encontramos un enclave natural donde se alberga "La Fuente del Escribano". Un elemento patrimonial que forma parte de la cultura tradicional arjonillera.

Vista de la Fuente del Escribano desde el camino.
     No conocemos el origen del nombre con el que se denomina a esta fuente, aunque lo cierto es que a menudo, la toponimia (estudio del origen y el significado de los nombres propios de los lugares),  nos indica que los nombres de los lugares se deben a cosas realmente simples, como por ejemplo sucesos históricos, costumbres, personajes... por lo que es muy posible que la designación d este bien patrimonial tenga relación con la figura de un escribano (funcionario público que servía como notario, y que antaño era frecuentemente que llevara a cabo su labor en diferentes cabildos municipales  a la vez).
     Puestos a suponer, quien sabe si quizá un escribano pudo ser el mecenas  de esta construcción, o simplemente se servía de la fuente  para llenar su cantimplora y como abrevadero para su caballería antes o durante sus viajes...

     A la izquierda según bajamos por el camino mencionado, y a poca distancia de este, nos encontramos con la fuente, cuya fábrica está realizada  de ladrillo visto. Según se podía leer la inscripción de la lápida de mármol blanco que estaba colocada en el centro de la construcción, (y que hoy no se encuentra allí), esta fuente fue reconstruida en noviembre de 1947 gracias a la subvención de la Cámara Agraria Provincial con la colaboración de la Hermandad de Labradores y Ganaderos (institución previa a la posterior Cámara Agraria de Arjonilla). 

Al pie de la Fuente del Escribano
Placa de mármol que recordaba la reconstrucción de la fuente realizada en 1947
     En su estructura podemos diferenciar dos compartimentos exteriores, existiendo en el de la derecha  un pequeño pilar. Además, detrás del arco rebajado que existe en el centro de la fuente, se guarece un pequeño aljibe interno. Este manantial se nutre del Arroyo de la Fuente del Escribano, un caudal subterráneo cuyo cauce transcurre a través de rocas detríticas, graníticas y calcarenitas.

Vistas de los compartimentos y aljibe
     La Fuente del Escribano posee un caudal muy bajo, aproximadamente entre 0-1 l/s, aunque raramente se agota. El uso del agua de este manantial en la actualidad es rural y ganadero. Hoy el agua del manantial se usa muy poco, pero antaño, durante el siglo pasado, era una fuente muy frecuentada por los arjonilleros, utilizándose una parte de ella como abrevadero para las caballerías y el resto de ganado, y otra parte para abastecimiento humano. En la fuente los arjonilleros recogían agua, en cántaros y botijos, que utilizaban para su uso doméstico, para refrescarse en las labores agrícolas...
     No cabe duda de que la estampa que presentaba la Fuente del Escribano antaño, según los testimonios que nos llegan de boca de los más mayores, debía ser entrañable. Hombres y mujeres con el cántaro a cuestas, o burros y animales de carga que portaban en los serones los cántaros y botijos.
Labriego recorriendo el camino de La Fuente del Escribano. Año 1963
      De igual modo era un lugar frecuentado por los niños de las escuelas y sus maestros, que visitaban el emblemático lugar para acercar a los pequeños a la naturaleza y los lugares emblemáticos de Arjonilla. También en sus inmediaciones se celebraba como es costumbre en Arjonilla, un día de campo durante el día de Todos los Santos.
     El deterioro y la contaminación se acrecentaron hace algunas décadas; y el estado de conservación en el que llegó a encontrarse la fuente fue realmente lamentable. Por fortuna la Fuente del Escribano fue rehabilitada recientemente, su entorno adecentado y embellecido con algunos ejemplares de árboles y plantas, dentro del programa "Rehabilitación de senderos, caminos de piedra y fuentes", cuya intervención se hizo efectiva en 2015. Y desde hace muy poco forma parte de una ruta cicloturística: "Por la senda de los cortijos y caseríos de Arjonilla".
Aspecto que tenía la fuente escribano hacia 2013, antes de la rehabilitación.
     También cabe destacar una serie de valores que posee la Fuente del Escribano como patrimonio arjonillero. Además de su valor arquitectónico como construcción, la fuente también posee un carácter histórico-cultural. Igualmente es destacable el valor paisajístico y pintoresco, así como el valor medioambiental del enclave donde se ubica la Fuente del Escribano; que se presenta como "un pequeño oasis", suponiendo un breve paréntesis en medio del monótono paisaje del olivar.
Entorno que rodea a la Fuente del Escribano




*Parte de la información técnica, referente a caudal o tipo de suelo, ha sido extraída de la ficha del catálogo "Manantiales y fuentes de Andalucía".