miércoles, 6 de septiembre de 2017

La escultura al general San Martín, una conmemoración de "la Acción de Arjonilla".


Manuel Jesús Segado-Uceda
 
 
     Una de las mayores obras de arte contemporáneo que tenemos en la localidad es el monumento erigido en honor al General San Martín. Un conjunto escultórico que conmemora el paso del famoso militar por Arjonilla. Aunque antes de ocuparnos de esta obra escultórica debemos conocer algunos aspectos previos.
 
Algunos aspectos biográficos sobre San Martín.
     José Francisco de San Martín nace el 25 de Febrero de 1778, en Yapeyú, Virreinato del Río de la Plata, actualmente República de Argentina. Hacia 1781 la familia de San Martín se trasladó hasta Buenos Aires. Tras una corta estancia, la familia de San Martín, se embarca rumbo a España, llegando a Cádiz el 6 de diciembre de 1783, ya que su padre, Juan de San Martín había sido destinado en Málaga.(1) Ingresó en el Seminario de Nobles de Madrid(2) y en la Escuela de Temporalidades de Málaga(3) en 1786 donde realizó sus estudios, instruyéndose en castellano, latín, francés y alemán, pero además en historia, geografía, poética, retórica, baile, dibujo y esgrima. En la sociedad del XIX un caballero, para ser considerado como tal, debía de conocer ciertas disciplinas, de entre ellas el baile para mostrarse públicamente y ante las damas, y la esgrima prácticamente como medio de vida.
     El 29 de Julio 1789, cuando contaba con once años edad, comienza su carrera militar alistándose en el regimiento de Murcia. Al mismo tiempo estallaba la Revolución Francesa. Una vez en el ejército, combatió en la campaña contra los musulmanes del Norte de África, luchando en Orán, territorio español por aquel entonces, y Melilla. Consiguió en 1793 ser ascendido a subteniente 2º por el valor y destreza de sus acciones en el combate contra los franceses en los Pirineos. El 28 de Julio de 1794 fue ascendido a Subteniente 1º.Un par de años después, el 8 de mayo de 1795 consiguió ascender a Teniente 2º.(4)
     En 1798, su regimiento que había combatido a flota inglesa en las batallas navales del Mediterráneo, se rendiría. En 1802 consiguió el grado de Ayudante 2º, llegando a ser Capitán el 2 de Noviembre de 1804. Posteriormente, entró en combate con el grado de Capitán 2º de infantería ligera en diversas acciones militares en España, como en La Guerra de las Naranjas (1802) contra Portugal, o en las acciones de Gibraltar y Cádiz (1804) contra las tropas británicas.(5)
Retrato de José de San Martín.
1829. Atribuido a Jean Baptiste Madou

San Martín, la Guerra de Independencia y su paso por Jaén.  "La batalla de Arjonilla".
 
     En el año 1808, el ejército francés comandado por Napoleón Bonaparte, invadió la Península Ibérica apresando al monarca Fernando VII(6), e impuso a su hermano José Bonaparte proclamándolo rey de España como José I(7).
     Tras los sucesos acontecidos se instituye una Junta de Gobierno que actuó en Sevilla y Cádiz, evidentemente del lado de los revolucionarios liberales que tomaron Cádiz como capital de España, ciudad que nunca llegaría a estar bajo posesión de José I, que ascendió a San Martín a Ayudante 1º del Regimiento de Voluntarios de Campo Mayor. He aquí una serie de sucesos de la vida de San Martín, que pasarían casi desapercibidos, a nivel general debido a la situación límite bajo la que estaba España por aquel entonces, combatiendo al ejército más poderoso del mundo, el ejército de Napoleón Bonaparte. Por ello traemos aquí estos sucesos referentes a las hazañas de San Martín, en tierras de la provincia de Jaén. Durante el año 1808, el Ejército de Español al mando de Castaños, venía desde Utrera y Carmona, mientras que el comandado por Reding(8) venía desde Granada con unos 10.000 hombres, con el fin de unirse con destino a Andújar para enfrentarse a los franceses que se encontraban allí acuartelados. Decidieron marchar evitando las rutas más transitadas para evitar ser detectados por el ejército intruso, avanzaba cuidadosamente por un camino que discurría paralelo a la ruta principal, el Cuerpo de Vanguardia dirigido por el Marqués de Coupigny(9), al que precedía el Cuerpo Volante ó División de Montaña comandado por el Coronel D. Juan de la Cruz Mourgeon(10).
     Habiendo marchado durante días, el día 23 de Junio de 1808 apenas a las tres de la madrugada, el Cuerpo Volante del Coronel Mourgeon, que se componía de unos dos mil hombres(11) se puso en marcha para ocupar los puestos avanzados de Arjonilla(12). No habían avanzado ni tres cuartos de legua(13) (4 Km. aprox.) por el camino del arrecife, cuando el Capitán José de Sanmartín, Comandante de la columna de Vanguardia, comunicó al Teniente Coronel  Mourgeon que se habían encontrado con una compañía enemiga de Dragones franceses(14), que al parecer estaban realizando una misión de reconocimiento en territorio arjonillero(15) . San Martín solicitó a Mourgeon cuál era la orden a efectuar. El Teniente Coronel Mourgeon, ordenó atacar al enemigo, a lo que San Martín respondió con rapidez, pues el enemigo se había replegado. San Martín corrió por la trocha, siguiendo el consejo de su guía, ya que si los franceses continuaban la marcha por el camino del arrecife le atajarían, más adelante. San Martín iba seguido de la Partida de Campomayor (unidad a pie) a cuyo cargo se encontraba el Subteniente D. Cayetano Miranda, además de la Caballería de Húsares de Olivenza y Borbón, que contaba con veintiún jinetes. Las tropas españolas continuaron la persecución del enemigo a toda velocidad hasta adentrarse en una Casa de Postas, situada en el paraje de Santa Cecilia. Allí se encontraron a los Dragones franceses se formados para la batalla, esperando sin duda que los españoles no los atacarían. Para sorpresa de los españoles, San Martín ordenó el ataque a sus hombres. Comenzó la refriega y en el trasiego del combate, San Martín pudo perder la vida de no ser por el soldado Juan de Dios, húsar de Olivencia que le salvó la vida. Le ofreció su caballo y ayudó a San Martín a montarse sobre su cabalgadura, por lo que pudo rearmarse de nuevo para la batalla. El ejército español continuó con el ataque con una asombrosa rapidez y habilidad que desorganizó la formación francesa haciéndolos huir con tal pánico que hasta arrojaban los morriones(16), dejándolos atrás. 
Ilustración de Dragón Francés
 
     Los españoles al ver que el enemigo huía, corrieron tras ellos con el propósito de alcanzarlos, pero San Martín escuchó que las cornetas del ejército español tocaban la retirada, por lo que haciendo gala de su subordinación, obedeció retirándose rápidamente. El Teniente Coronel Mourgeon ordenó la retirada al ver que, a lo lejos, bajaban al campo de batalla una guardia enemiga compuesta al menos por cien jinetes, por lo que ordenó al Teniente de Caballería del Príncipe, Don Carlos Lanzarote, que con veinte caballos sostuviera a la compañía de San Martín por el camino del Arrecife, mientras se retiraban. A la vez, el propio Teniente Coronel Mourgeon se adelantó avanzando por la derecha con el Escuadrón de Dragones de la Reyna, a cuyo mando se encontraba su Capitán Don Joseph de Torres. El resto de la Columna del ejército español, quedó al mando del Teniente Coronel y Comandante  de la Compañía de Cazadores de Guardias Walonas, Don Dionisio Bouligni, cuya misión fue tomar posición y proteger el convoy que contenía el equipo y la munición.
     Con esta operación, el enemigo se detuvo y no presentó batalla, permitiendo así que la retirada limpia de San Martín y sus hombres. Con toda seguridad el oficial francés actuó con criterio adoptando la decisión correcta, ya que la acción táctica y superioridad del ejército español en esta ocasión, habrían provocado una nueva retirada a la tropa gala. El resultado de la batalla fue el de diecisiete Dragones muertos y cuatro prisioneros en el bando francés, habiendo conseguido huir el oficial al mando y los restantes soldados de la compañía. Por el lado español sólo se contabilizó un Cazador de Olivencia que resultó herido leve, a pesar de que recibieron terribles descargas de tercerolas(17) y pistolas. Además pudieron coger como botín, quince caballos en buen estado. En cuanto a los 4 prisioneros, que estaban heridos, San Martín ordenó conducirlos sobre sus propios caballos(18).
Estado actual de la Casa de Postas que fue escenario de la “Acción de Arjonilla.”
Fuente Propia del Autor
 
     Este hecho se conoce como “La acción de Arjonilla”, o “El combate de Arjonilla”, donde participó activamente el mismo general San Martín que se convertirá en uno de los iconos históricos de Argentina, apareciendo en la mayoría de la moneda del país hasta la actualidad. Se considera que la Batalla de Bailén fue la primera derrota del ejército de Napoleón a manos de los españoles, pero la verdad es que en este pequeño combate, se logró la primera derrota, y el posterior repliegue y retirada de las tropas francesas.
Después de este acontecimiento bélico, las tropas al mando de Castaños se alojaron en Arjonilla, donde fueron dotados con provisiones y víveres, tal y como prueba la documentación que se custodia en el Archivo Histórico Municipal de Arjonilla. Según la tradición, parece ser que  San Martín y el resto de oficiales se acuartelaron durante unos días en el palacio del Marqués de Oquendo, edificio hoy desaparecido que se encontraba en la Avenida Andalucía, frente a la puerta del Sol de la iglesia parroquial. En Arjonilla permanecieron durante  hasta salir en dirección a Andújar por el antiguo camino que pasa por la Viña Garabata, en cuyo pozo, según cuentan, las tropas de Castaños llenaron sus cantimploras momentos antes de la escaramuza acontecida en Los Visos de Andújar, ocurrida previamente a la que hubiese sido la Batalla de Andújar, de no ser por el repliegue de las tropas francesas y el posterior choque en la Batalla de Bailén.
    
     San Martín, consiguió una distinción por las acciones de guerra contra los ejércitos galos, llegando a ser capitán del regimiento Borbón. El ejército español atacó a los franceses en Bailén, venciéndolos el 19 de Julio de 1808, donde San Martín destacó en el campo de batalla. Esta victoria sobre el invencible ejército de Napoleón permitió recuperar el control de Madrid.
     El 11 de Agosto de ese mismo año, San Martín alcanzó el grado de Teniente Coronel, siendo condecorado con una medalla de oro por sus logros militares, concretamente con “La Medalla de Oro de los Héroes de Bailén”, una condecoración militar otorgada por decreto de la Junta Suprema de Sevilla, por su heroicidad en el campo de batalla de Bailén contra los franceses, donde actuó como ayudante del General Coupigny.
 Medalla de oro de los Héroes de Bailén. Distinción militar española que se le otorgó a San Martín mediante Decreto de la Junta Suprema de Sevilla, el 11 de agosto de 1808, en mérito a sus acciones en la batalla de Bailén que supuso la victoria sobre los franceses.
 
   Tras esto San Martín continuó la campaña militar contra los franceses formando parte de la coalición formada por España, Portugal e Inglaterra. Hemos de señalar que en la batalla de Albuera acaecida el 16 de mayo de 1811, en la provincia de Badajoz, luchó a las órdenes de un general que había invadido Buenos Aires unos (diecinueve) años antes, el general William Carr Beresford(19).
     Después de su campaña militar en España marchará a Londres, lugar que será clave en su vida ya que allí comenzará a tener contacto con personalidades que lo llevarán a luchar por la independencia de Sudamérica. Pero esto ya, es otra historia...
     En 1824, perseguido y acusado de traición se exilia a Europa. Y morirá prácticamente en el anonimato en la ciudad francesa de Boulogne-sur-Mer el 17 de Agosto de 1850, acompañado de su hija, Mercedes y del esposo de ésta.  casi en el anonimato.
 
Daguerrotipo de San Martín. París 1848, por J. M. G. Le Clezio.
Museo Histórico Nacional de Argentina.

 La Escultura De San Martín, al soldado Juan de Dios.
     En el centro del Parque D. Luis Alonso Salcedo se erige un monumento dedicado al General San Martín y al Húsar de Olivenza Juan de, quien le salvó la vida durante el transcurso de  "la Acción de Arjonilla" (también conocida como "Batalla de Arjonilla"). El conjunto escultórico es de grandes dimensiones y posee una composición piramidal. Sobre un elemento triangular de apariencia pétrea, y que parece representar una bandera militar decimonónica, encontramos sendas esculturas realizadas en bronce que retratan a San Martín (a caballo) y al soldado Juan de Dios (a pie), este último ayudando a recuperar la compostura al oficial. Bajo ellos encontramos la figura de  un cañón; un elemento que trata de dar contexto a los personajes dentro de una escena ocurrida en el campo de batalla. Junto a él se halla una inscripción que conmemora el suceso. 
Escultura al Soldado Juan de Dios. Parque D. Luís Alonso Salcedo (Arjonilla, Jaén)
Fotografía propia del autor
 
Inscripción del conjunto escultórico
Foto propia del autor
 
     El monumento fue inaugurado en el año 1984, acto al que acudieron tanto el embajador de la República de Argentina, Hugo Gobbi, como miembros del Instituto de Estudios Sanmartinianos, quienes fueron recibidos por las autoridades municipales de Arjonilla y la Asociación de Amigos de la Música de Andújar para amenizar los actos, y  a cuya batuta se encontraba en aquel entonces su director D. Enrique Moya Pérez.
 
 
Autoridades de Arjonilla y músicos de Andújar recibiendo a la embajada Argentina.
Fotografía de archivo del autor
 
     Además de la inauguración del monumento a San Martín, también se llevaron a cabo otros actos conmemorativos, entre ellos, la inauguración de la Calle General San Martín, junto a la ermita de San Roque y el nuevo recinto ferial. 
Inauguración de la Calle General San Martín.
Fotografía de Archivo del autor

 

Cartela de la Calle dedicada al General San Martín
Foto propia del autor.
 
Vista de la calle General San Martín en la actualidad
Fotografía propia del autor

 
     O la placa que homenajea al soldado que salvó la vida al General, y que se colocó previamente, en el año 1983,  en la fachada de la casa de Cultura.

Placa conmemorativa que se encuentra en la fachada principal de la casa de Cultura.
Fotografía propia del autor


Notas.
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(1). MAX PAJUELO Abdón . El General José de San Martín (en su Centenario) Ediciones Pajuelo-Mejía, 1965. (Pág. 31)
(2). Fundado por Felipe V el 21 de septiembre de 1725, como un centro educativo en donde se impartían a los jóvenes nobles las enseñanzas propias de su estamento, se encontraba situado en torno a la actual Calle Princesa con esquina a Serrano Jover. En un primer momento, estuvo bajo la dirección de padres de la Compañía de Jesús, quienes lo regentaron hasta la expulsión de la Orden en 1767, año en que se puso bajo la dirección de maestros directamente nombrados por el rey. Durante la invasión francesa fue convertido en cuartel y estuvo en funcionamiento hasta 1836, año en que la titularidad del edificio pasó al Ministerio de la Guerra por iniciativa del entonces Capitán General de Madrid, Evaristo San Miguel. Desde entonces, su solar ha estado dedicado a usos militares; así, en un principio, el antiguo edificio del Seminario se destinó a Hospital Militar. Posteriormente, cuando se construyó el nuevo hospital en Carabanchel, el edificio fue demolido en 1889, construyéndose en su solar cuatro edificios del ramo militar.
(3). Institución de educación y aprendizaje, que estuvo gestionada por los Jesuitas hasta su expulsión por Carlos III..
(4). Actualmente equivalente al rango de Alférez o Subteniente en algunos países.
(5). NAVARRO GARCÍA Luís (editor). José de San Martín y su tiempo. Universidad de Sevilla. 1999. (Pág. 63)
(6). Fernando VII. Rey de España que reinó en un primer periodo comprendido del 19 de marzo 1808 hasta 6 de mayo de 1808. Segundo Periodo del 11 de Agosto de 1808 al 11 de diciembre de 1813—29 de septiembre de 1833.
(7). José I Bonaparte. Rey de España desde el 6 de junio de 1808 hasta el 11 de diciembre de 1813.
(8). Teodoro Reding. Fue el general al mando de las tropas españolas en la batalla de Bailén y verdadero artífice de la primera victoria sobre las tropas imperiales de Napoleón, en la Guerra de Independencia 1808.
(9). Antonio Malet, Marqués de Coupigny. General español de origen francés que durante la Guerra de Independencia española ostentaba el cargo de Mariscal de Campo del ejército español
(10). Juan de la Cruz Mourgeon y Achet. Militar español Mariscal de Campo de los ejércitos nacionales durante la Guerra de Independencia española.
(11). Una Compañía de Cazadores de Guardias Walonas, la de Barbastro la de Voluntarios de Valencia, y Campomayor, las Compañías de Tiradores de Cádiz, las Partidas Sueltas de Valencia, y Campomayor, la del Príncipe de Caballería, Dragones de la Reyna, Usares de Olivencia, Berlín, y Escuadrones de Carmona.
(12). Es un municipio español de la provincia de Jaén, Andalucía, situado en la comarca de la Campiña en el oeste de la provincia.
(13). Legua: Medida itineraria, variable según los países o regiones, definida por el camino que regularmente se anda en una hora, y que en el antiguo sistema español equivale a 5572,7 m.
(14). Cuerpo de Infantería francés a Caballo, por lo que poseían una mayor movilidad en el combate. En su armamento poseían una espada corta, además de una pistola modelo 1777, arma de fuego más corta que la que usaban la infantería.
(15). Gentilicio para los habitantes de la Villa de Arjonilla.
(16). Morriones: Prenda del uniforme militar, a manera de sombrero de copa sin alas y con visera, que se ha usado para cubrir la cabeza.
(17). Tercerola: Arma de fuego usada por la caballería, que es un tercio más corta que la carabina.
(18). Gazeta Ministerial de Sevilla, de 29 junio de 1808.
(19). William Carr Beresford (1768-1854). ) Militar británico, ocupó el cargo de mariscal en 1809 y después mariscal general en1816 del Ejército portugués. Fue comandante en jefe durante toda la Guerra Peninsular, de Marzo de 1809 a la revolución liberal de 1820, gozando de poderes de gobierno dado la ausencia de la Corte portuguesa, refugiada en el Brasil (1808-1821).
 

martes, 5 de septiembre de 2017

La fachada del antiguo Ayuntamiento de Arjonilla. Elementos ornamentales y su iconografía.

Artículo publicado en IBERIAN, revista de historia, arte y arqueología.
Manuel Jesús Segado-Uceda
     En la actual Plaza de Pío XII, antigua calle “Juego de Pelota”, se sitúa la fachada de la Villa de Arjonilla, que más elementos ornamentales posee. Antaño, fue antiguo Ayuntamiento, además de la casa juzgado del pueblo. La fachada, único elemento del edificio originario que se conserva, fue realizada en piedra a comienzos del s. XVII. Las trazas de la portada están sujetas a las directrices de la arquitectura de edificios públicos o de carácter oficial. Con la iglesia parroquial de la Encarnación erigida y presidiendo la Plaza del centro del casco urbano de la Villa como símbolo del poder eclesiástico, solo faltaba que el edificio donde se albergaba la Casa Capitular de Arjonilla, tuviera un aspecto acorde con la función del edificio y así disponer del símbolo del poder civil municipal. Por ello se acordará en 1616, en sesión de cabildo, que del mismo modo que en otros edificios de cabildos municipales, se debía erigir una fachada donde estuviera presente el escudo de la Villa.1
     Este trabajo sería encargado al cantero de la ciudad de Andújar, Rafael Pérez, el cual se encargaría también de realizar los demás elementos iconográficos con los que contaría la nueva portada, recibiendo unos 800 reales por el trabajo realizado. La piedra trabajada, fue transportada por el carretero de Andújar, Bartolomé de Sevilla mediante 35 cargas. En el trabajo de sillería de las obras de la nueva portada también intervinieron los canteros Martín Alonso de Jándula (Arjonilla) y Francisco Rodríguez (Lopera).2
     Respecto al maestro de cantería autor de esta fachada, hemos de decir que se trataría del mismo maestro cantero Rafael Pérez (de Ortega), que realizó en 1610 la hornacina que alberga el cuadro de la Virgen de la Cabeza de Andújar3, que marcaba el límite urbano con el sendero que conducía hacia el Cerro del Cabezo. A la derecha de este arco de piedra aparece una inscripción que así lo dice:
"A GLORIA DE DIOS Y DE SU MADRE NUESTRA SEÑORA DE LA CABEZA. HIZO ESTA OBRA DE CANTERIA RAFAEL PEREZ DE ORTEGA MAESTRO DE CANTERIA. LA HIZO POR SU DEVOCION. AÑO DE 1610"

 A la izquierda de hornacina del cuadro de la Virgen (izquierda); inscripción donde aparece el nombre del cantero (derecha). Fotografías: www.historiadeandujar.com
     Observando la fachada del antiguo ayuntamiento, vemos que prevalece la línea vertical sobre la horizontal, articulándose la fachada compuesta de tres cuerpos.

Fachada del antiguo Ayuntamiento o Casa Juzgado de Arjonilla.
Fotografía propia del autor
     En el primer cuerpo, observamos una puerta de amplio formato con anchas pilastras toscanas (en las que se ha intervenido para “consolidarlas” mediante la aplicación de cemento) que sostienen un dintel en el que se encuentra cincelada una cartela. La cartela que hay labrada en el dintel dice lo siguiente:
“…Esta sea la villa de Arjonilla siendo alcaldes Miguel Lotario Berdejo y Diego Ruiz Monte Rubio y diputados Francisco Serrano Montoro y Benito de Morales Porcuna. Año 1617”.
Detalle de la cartela mencionada.
Fotografía del autor
     En el segundo cuerpo, vemos hoy día un balcón de forja flanqueado por dos maceros. Anteriormente existía una ventana tal y como se establecía en el antiguo contrato para la realización de la portada, la cual se sustituyó por el balcón en 1633, tarea realizada por el maestro de herrería de Arjonilla, Asensio Rodríguez, y cuyos balaustres fueron traídos desde Madrid, a través del comerciante de aceite Andrés de Jáuregui.4
     Este balcón, elemento arquitectónico para la contemplación y participación de las fiestas que usan como escenario la calles, sirve además como escaparate para los miembros del poder civil, mostrándose ante la muchedumbre desde un lugar privilegiado, en los eventos públicos. Por su parte el piso inferior estaría destinado a las oficinas y atención a los vecinos.
Segundo cuerpo de la fachada.
Fotografía del autor
     Los maceros, (conocidos en la localidad popularmente como “las sotas de bastos”), están ataviados al modo romano y describiendo curvas que todavía nos recuerda a las presentes en la escultura manierista, se apoyan sobre labradas ménsulas exhibiendo un suave contraposto. Si nos detenemos en el análisis exhaustivo de los dos maceros, observamos por los restos de pintura, que antaño estuvieron policromados. Están provistos de símbolos que muestran el poder: las porras que ambas poseen y la espada que portan al cinto.
     Si atendemos al macero de la derecha, vemos como apoya su mano derecha en la cadera… aunque también podríamos señalar que quizá, con su mano derecha (a modo de recoger), no sea simplemente una caprichosa postura que el cantero quiso proporcionar a la figura pétrea, ni falta de pericia; sino que pudiera estar señalando la labor recaudatoria del cabildo.
Arriba los maceros ataviados "a lo romano", portan como símbolos de poder sendos mazos y espadas al cinto. El macero de la derecha coloca su mano en la cadera, con la palma hacia arriba, pareciera que realiza la acción de recoger algo. tal vez aluda a la función recaudatoria del Consistorio. Fotografías del autor.
     Sobre el balcón de este segundo cuerpo se pueden apreciar tres inscripciones:
“PLVS ULTRA”; en el centro. Significa “Más Allá”. En relación a más allá de “las columnas de Hércules” (Estrecho de Gibraltar, al que se alude en “Los trabajos de Hércules), simbología que fue cambiando a lo largo de la historia del imperio español, hasta incluso aceptarse que se referirían a “más allá de las columnas”, pero aludiendo a las columnas como “las dos orillas del Atlántico que abarcaba el Imperio español”.5

     De igual forma el “Plus Ultra”, es la divisa de Carlos I, como el emperador del mar Océano, lo que resaltaría aún más la tipología de ayuntamiento.
Inscripción "PLVS VLTRA".
Fotografía propia del autor
▪ “ALTIORA PETIMVS”; a la derecha. Significa “Pedimos cosas más elevadas”; en alusión a grandes pretensiones.
Inscripción "ALTIORA PETIMVS".
Fotografía propia del autor
"SOLI DEO HONOR ET GLORIA". A la izquierda. Significa "solo a Dios, honor y gloria". Es una inscripción votiva; es una cita de la "Vulgata de Timoteo" (1:17). Esta inscripción erróneamente se transcribió "SOLDE OHO NOET GOIA" en la publicación "Arjonilla aspectos territoriales, históricos y socioculturales" (Marmolejo, 1995).
Inscripción "SOLI DEO HONOR ET GLORIA".
Fotografía propia del autor
     En el tercer cuerpo encontramos la presencia de tres escudos. En el centro el escudo de los Austrias, que se encuentra flaqueado por el escudo de la Villa de Arjonilla. En los escudos de la localidad, encontramos cincelado el nombre de “ARGONILLA”. E incluso en el de la izquierda, según Santiago de Morales en su artículo “El escudo de Arjonilla”6, se podía leer una fecha “1555”, que posiblemente se tratase de “1553”, (que por la erosión y la distancia era fácil confundir la cifra 5 y 3) fecha en que Arjonilla consigue la independencia jurisdiccional de la ciudad de Arjona.7
Tercer cuerpo donde aparecen los tres escudos mencionados
Fotografía propia del autor
     Hemos de decir que, aunque deteriorados, se pueden ver sendos escudos de Arjonilla, donde destaca la figura majestuosa de castillo y murallas, a cuyos pies descansan unas cadenas. No está concretado el significado de las armas del escudo de Arjonilla, aunque la más aceptada es la que habla del castillo y murallas presente en el escudo como alusión al castillo calatravo de la Villa, así como las cadenas que apuntarían a la prisión que sufrió Macías “el Trovador”, en el castillo de Arjonilla.

Detalles de los escudos de Arjonilla (izquierda) que aparece repetido en la fachada,
flanqueando al escudo de armas de los Austria (derecha).
Fotografías propias del autor    
     Sobre estos tres cuerpos, la fachada se corona con un frontón triangular, que presenta labrada en el eje central del tímpano una cruz. Este frontón está provisto de dos elementos piramidales que se colocan a cada uno de sus extremos, elementos que subrayan aún más la verticalidad de la arquitectura.
Frontón que corona el edificio
Fotografía propia del autor 
     El tipo de cruz que encontramos en el centro del frontón es una clara “Vera Cruz”, ya que aparece florecida (elementos que brotan de ella), tal y como la encontró Santa Elena, según Santiago de la Vorágine.8 
Detalle de la cruz que aparece en el frontón del edificio
Fotografía propia del autor
     La presencia de la Vera Cruz en un edificio del poder civil no es extraña, ya que anteriormente Iglesia y Estado estaban estrechamente unidos. También consideramos otras hipótesis que justificarían la presencia de este símbolo en la fachada del ayuntamiento, como por ejemplo la presencia de la Orden Franciscana en Arjonilla, con la intención de atender mejor a los necesitados(9), llevando a cabo la fundación de la Hermandad de la Santa Vera Cruz de Arjonilla, cuya institución se produjo al menos, en la segunda mitad del s. XVI, situándola como la Cofradía y devoción más antigua de Arjonilla aún existente en la actualidad.
UNA ARQUITECTURA, TESTIGO DE LA HISTORIA DE ARJONILLA.
     Desde que se erigiera la nueva fachada del antiguo Cabildo de Arjonilla allá en 1617, han tenido lugar acontecimientos históricos de los que este edificio ha sido partícipe o en algunos casos testigo directo.
     Ya a inicios del s. XVIII, apenas un siglo después de su construcción, las conocidas “sotas de bastos”, fueron “notarios” del alistamiento en 1706, de 40 hombres con los que participó Arjonilla en la Guerra de Sucesión (1701-1714) a favor del bando borbónico.10
     De igual forma en 1793 se produjo el alistamiento de soldados para la participación en la Guerra del Rosellón (o de Convención), en la que tuvo lugar un curioso caso de alistamiento de dos presos fugados de la Real Cárcel de Arjona.11
     Años más tarde, los arjonilleros serían testigos de un acontecimiento histórico de gran relevancia: La proclamación del monarca Fernando VII por parte del Alcalde de Arjonilla, desde el balcón del antiguo ayuntamiento, tal y como nos cuentan las Actas Capitulares, el Alcalde salió al balcón del Ayuntamiento y ante la multitud congregada a las puertas del Ayuntamiento se dispuso a:
“…lebantar el Estandarte proclamando por Rey de las Españas e Indias al Sr. Don Fernando Septimo, con las formalidades correspondientes atan solemnes acto ejecutandolo con las bozes repetidas por tres bezes, de Castilla, Castilla, Castilla, por Nuestro Ynbicto monarca el Sr. D. Fernando Septimo, que felizmente Reyne, Lebanto este Estandarte, con las aclamaciones deque biba, que biba, que biba, aque contesto todo el Pueblo con Yndecible Jubilo, en el Balcon de las Casas Capitulares de esta Villa y Plaza del Mercado…”12
     Tras las palabras del alcalde, los arjonilleros aclamaron al nuevo rey de una España, que se sentía fuerte tras la derrotar en Bailén, al que era por entonces el ejército más poderoso del mundo.
     De igual forma tras la Guerra de Independencia, “las sotas de bastos” serían testigos del paso de hombres ilustres y de honor, como es el caso de D. Francisco González Peinado, único diputado jiennense en las Cortes de Cádiz en el momento de la aprobación de la Constitución de 1812, y nombrado Comandante de armas de la Villa de Arjonilla, el cual sería protagonista de la vida política local. González Peinado murió en Arjonilla y fue sepultado, según su testamento en el lugar más cercano a la capilla de Ntra. Sra. de las Dolores, existente en el desaparecido convento Franciscano de Santa Rosa de Viterbo.13
     A finales del XIX, los maceros de la fachada fueron notarios de los actos que se programaron, de luminarias, repique de campanas y lanzamiento de cohetes, a la vez que se exponía un retrato del monarca Alfonso XII, en el balcón de las Casas Capitulares, custodiado por dos guardias civiles, con motivo de su boda con la Reina Mercedes de Orleans.14
     Ya a comienzos del s. XX fue desalojado y trasladado el cabildo al actual edificio de estilo regionalista situado en la calle Mesones, apenas a cincuenta metros del antiguo consistorio, donde durante décadas los pétreos maceros contemplaron el odio, la muerte y la destrucción de la Villa, durante la Guerra Civil y posteriormente el franquismo…
     Estos acontecimientos aquí destacados y otros de igual trascendencia, han pasado ante los ojos de esta fachada histórica, que en silencio observa el devenir de los años, de las décadas y los siglos…
     Hace apenas un par de décadas, esta portada ornamental fue susceptible de ser declarada Bien de Interés Cultural, algo que no llegó a fructificar y que sería muy positivo para la conservación de esta arquitectura histórica de Arjonilla.
Fotografía antigua de la fachada de la Casa Juzgado y antiguo Ayuntamiento de Arjonilla
Fuente. Archivo del autor.
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1 Archivo Histórico Municipal de Arjonilla (En adelante AHMA), Libro de Acuerdos Capitulares de 1616-162

2 Ibídem
3 Base de datos del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico
4 AHMA. Libro de Acuerdos Capitulares de 1630-1637
5 MONGE José A. Dichos y hechos de la historia. Chronica Editorial. Barcelona 2011. pp 56 a 58
6 MORALES TALERO, Santiago: “El escudo de Arjonilla”. Boletín del IEG. Nº 67, 1971. pp. 49-54
7 Carta del privilegio de independencia de Arjonilla 1553. AHMA.
8 DE LA VORÁGINE, Santiago: La Leyenda Dorada. Alianza, Madrid 1982.
9 “Cofradía de la Santa Vera Cruz. Quinientos años a cuestas” Revista “AL PIE DE LA PARROQUIA”. Nº 90. Marzo, 2000. pág. 22.
10 VVAA. Arjonilla Aspectos territoriales, históricos y socioculturales. Ayuntamiento de Arjonilla. Imprenta Medina. Marmolejo 1995.
11 SEGADO-UCEDA Manuel Jesús: “Alistamiento de 1793 en la Villa de Arjonilla al Regimiento de las órdenes para la Guerra de Convención”. X Congreso de Cronistas Oficiales de la provincia de Jaén 2011. (En Imprenta)
12 Libro de Actas Capitulares del Cabildo de Arjonilla. Sesión del 22-8-1808. Transcripción parcial del documento.
13 SEGADO-UCEDA Manuel Jesús: “Aspectos biográficos de D. Francisco González Peinado. Diputado Giennense en las Cortes de Cádiz; Ilustre vecino de la Villa de Arjonilla, testamento y muerte”. Revista Trastámara, Nº 10 (Julio-Diciembre 2012), Jamilena (Jaén), pp. 65-106
14 RUEDA JÁNDULA A.: “Hechos y figuras de la historia de la Villa de Arjonilla en el siglo XIX”. Premio de investigación “Juan del Villar”. Ayuntamiento de Arjonilla. Marmolejo 1998. Pág. 61