miércoles, 7 de agosto de 2019

La Arjonilla de 1908. Un retrato Socio-económico en el Anuario-Riera.

     En el Tomo I, página 2097, del Anuario-Riera, General y Exclusivo de España de 1908, (dirigido por Eduardo Riera Solanich),  podemos encontrar el "retrato Socio-económico" de la Arjonilla de l año 1908.

     En este documento podemos encontrar diversa información acerca de la población, que van desde el propio gobierno  local, los equipamientos y algunos de los servicios municipales con los que contaba Arjonilla,  así como de la relación de los comercios, artesanos o médicos, entre otros, que había en aquel tiempo en nuestro pueblo.
Portada del Anuario-Riera 1908

     Podemos observar como algunos oficios o comercios locales, han ido pasando de generación en generación a través de una familia, para conservarse hasta nuestros días.
     En el anuario solo se recogen algunos tejares existentes en Arjonilla, (solamente los propietarios de los hornos de cocción), pero lo cierto es que ya en aquel entonces, mucha gente de nuestro pueblo se dedicaba al oficio del barro. No obstante fue a partir de la 2ª década del s. XX, cuando comienzan a multiplicarse el número de tejares en la localidad.
     Es de destacar, por ejemplo, la pervivencia hasta la actualidad del oficio de la forja en el seno de los Rueda. Trabajo a hierro y fuego que viene ligado a esta familia desde los albores del siglo XIX, cuando el primer herrero en la saga de los Rueda consiguió la maestría en la forja, algunos años antes de la Guerra de Independencia; (quizá en otra ocasión podríamos volver sobre este tema más detenidamente).

Página en la que aparece Arjonilla

A continuación presento "el retrato socio-económico de la Arjonilla de 1908.

Arjonilla: Villa con Ayunt. de 4830 hab. de H. (Hecho) y 4585 de D. (Derecho), a 8 Km. de la cabeza del part. y 30 de la C. (Capital). Carretera que empalma en Arjona con la de Jaén a Andújar. Celebra fiesta el 16 de Agosto. Su principal producción es aceite.
(Tren) M.Z.A.

Elemento oficial.
Alcalde. D. Rafael Martínez Sánchez. Secretario. D. Francisco Bernal Hernández. Juez municipal. Don Ricardo Sotomayor García. Fiscal. D. Sebastián Ramírez. Secretario. D. José María Olivares. Párroco. D. Ildefonso Gallego. Administrador de Correos. D. Manuel Uceda Carmona. Jefe de telégrafos. D. Juan Carrillo.


Abacerías.
Guzmán y Pérez. Herra (Francisco).
Pardo (Pancracio)
Ramírez (Cayetano).

Aceite (Cosecheros)
Cohello (Alonso)
Guzmán (Leonardo)
Medina (Manuel)
Rubio (César)


Aceite (Molinos)
Guzmán (Leonardo)
López Hermanos.
Medina (Manuel)
Parras (Damián)
Rubio (César)


Administradores de Fincas.
Ramírez (Sebastián)
Rivas (Francisco)
Vitor (Pedro Manuel)


Albañiles (Maestros)
Carmona (Martín)
López (Francisco)

Alumbrado Público
Por electricidad

Carpinterías
Carmona (Manuel)
Rueda (José)
Rueda (Juan Antº)

Escuelas Municipales

PARA NIÑAS
Medel (Ana)
Valdés (Manuela)

PARA NIÑOS

López (Francisco)
López (Antonio)


Estancos
Delgado (José)
Nevado (Bernabé)


Farmacias
Fernández (José)
Hernández (Miguel)
Rueda (José)

Ferrocarril
Jefe de Estación
D. Juan Carrillo

Herrerías
Rueda (Manuel)
Rueda (Pedro)
Rueda (Rafael)

Hojalatería
Fuentes (José)

Médicos
Fernández (Manuel)
Requena (Rafael)

Mercerías
Carmona (José)
García (Manuel)


Panaderías
Jácome (Manuel)
Ramírez (Juan Antº.)


Peluquerías
Barrios (Antonio)
Barrios (José)
Varea (Antonio)

Posadas
"De San Roque" Juan A. Ramírez.
García (Antonio)
Rueda Peña (Juan)


Sastrerías
Pérez (Juan José)


Sociedades
"Círculo de la Amistad"

Tabernas
Bejarano (Francisco)
Cañones (Matías)
Carmona (Manuel)
García (Josefa)
Morales (José)

Tejas y Ladrillos
(Hornos de)
García (Francisco)
Marchal (Luis)
Modrego (Manuel)
Pérez (Manuel)

Tejidos
(Comercios)
García Fernández
Guzmán Pérez


Veterinarios
Ruiz (Gabriel)
Rivas (Lorenzo)

Zapaterías
Cuesta (Manuel)
Morales (José)
Varea (Matías)


Propietarios(Provinciales)
Coello (Alonso)
Coello (José)
García (Ángel)
Guzmán (Leonardo)
Hernández (Ángel)
Medina (Manuel)
Torrealba (Diego)

lunes, 5 de agosto de 2019

Arjonilleros en la expedición de Felipe Gutiérrez Toledo a Veragua (Panamá), en 1535.

      Las anécdotas, las leyendas, las canciones populares..., así como las expediciones y los viajes documentados, también son patrimonio...

     En esta ocasión os contaré la relación existente entre Arjonilla y un famoso viaje al "Nuevo Mundo" que tuvo lugar allá por el siglo XVI.

     Esta famosa expedición estuvo comandada por Felipe Gutiérrez y Toledo, quien había sido nombrado por Real Cédula de diciembre de 1534, segundo gobernador de Veragua (región situada en la actual Panamá). Felipe era hijo de Alonso Gutiérrez, un judeoconverso enriquecido que había llegado a ser Tesorero Real de Carlos I (Carlos V). La expedición, que partió de España con destino a la gobernación de Veragua en el año 1535, tenía como misión la colonización española de aquel territorio. Pero desde su llegada a Panamá la expedición de Gutiérrez se vio envuelta en mil y una penurias. El hambre y la enfermedad diezmaron a los colonizadores españoles que, desesperados, ante el asedio al que tenían sometida los indígenas de las tribus cercanas a la recién fundada ciudad de la Concepción, comenzaron a incurrir en la práctica del canibalismo, algo que fue duramente reprendido por Felipe Gutiérrez. Ante lo grave que se había tornado la situación, el gobernador Gutiérrez y Toledo decidió enviar una pequeña expedición por tierra para solicitar ayuda a la ciudad de Nombre de Dios, que rápidamente respondió ante la llamada de socorro enviándoles una nave para el rescate. A la llegada del navío, Felipe Gutiérrez y Toledo, aterrorizado por lo que estaba aconteciendo, se embarcó en la nave junto a sesenta de sus hombres, huyendo desesperadamente y dejando abandonados a su suerte al resto de españoles, que acabarían muy pronto encontrando la muerte a causa del hambre o asesinados a manos de los indígenas.
     Tras su lamentable actuación en Concepción y el tremendo fracaso como gobernador de Veragua, Felipe Gutiérrez decidió renunciar a su cargo a comienzos de 1536, y marchar de inmediato a Perú para unirse a Pizarro.

     Dentro de la famosa expedición para la colonización de Veragua, se enrolaron varios colonos procedentes de diversos lugares de la provincia de Jaén. Quizá el número fuera mayor, pero documentados hasta el momento conocemos que fueron siete los jiennenses que viajaron:

2 de Baeza.
1 de La Guardia.
1 de Jaén. 
1 de Quesada.
2 de Arjonilla.

     Los arjonilleros que partieron el 11 de mayo de 1535 en la expedición a Veragua fueron: 

-Gonzalo Parrado, hijo de Pedro Parrado y de Isabel Sánchez.
-Hernando Escudero, hijo de Alonso Ruiz Escudero y de Marina Sánchez de Roa.


     ¿Qué suerte corrieron los arjonilleros enrolados en esta expedición al "Nuevo Mundo"? ¿Sucumbieron al hambre o fueron asesinados por los indígenas durante el asedio que sufrió la ciudad de la Concepción? o, ¿quizá fueron dos de los sesenta supervivientes que escaparon en el navío junto al efímero gobernador de Veragua Felipe Gutiérrez y Toledo?

Mapa del Istmo de Darién y Panamá
(Circundada en rojo la ciudad de Concepción)

lunes, 13 de agosto de 2018

La pintura de San Roque en Castel Nuovo, Nápoles.

Ahora que estamos en el pórtico de las Fiestas en Honor a San Roque, Patrón de Arjonilla…, quisiera compartir algo con vosotr@s...
En mi reciente viaje a Italia, tuvimos la oportunidad de pasar por la Región de la Campania. Desde Nápoles nos desplazamos hasta Pompeya, la ciudad romana cubierta por la lava y las cenizas que vomitó el Vesubio un 24 de agosto del año 79 d. C. Después de almorzar decidimos volver a Nápoles y visitar el Castel Nuovo; un castillo construido en el s. XIII y reconstruido posteriormente en diferentes épocas, pues fue el escenario de varios asedios a lo largo de su historia.

Vista de la entrada y puente del Castillo.

Una vez traspasamos el arco triunfal de la entrada, construido en honor al rey español Alfonso V de Aragón, pudimos admirar una importante colección de pintura; medieval y sobre todo renacentista. Entre los innumerables lienzos y tablas, elaborados al temple o al óleo, encontré una pintura que quise traerme inmortalizada. En la obra aparecía San Roque, aunque con una iconografía diferente, y a la que los paisanos de Arjonilla no están acostumbrados.

Arco triunfal en honor a Alfonso V de Aragón que da acceso a Castel Nuovo

Si miramos la pintura podemos ver a un hombre maduro (casi anciano) y con barba que, envuelto en una capa, se apoya en un báculo. Podemos reconocerlo por la herida que presenta en su muslo del que ha retirado su calza. Algunas hagiografías dicen que esta lesión se debe a una saeta que le lanzaron los soldados de su padre al ser confundido con un espía cuando regresaba a su tierra, Francia. En cambio, otras biografías del santo nos relatan que no es otra cosa que una úlcera ocasionada por la enfermedad de la peste, debido al contacto de Roque con los enfermos a los que ayudó por la devoción que profesaba hacia la medicina, (tal y como creemos aquí en Arjonilla). Además de este, aparecen también otros atributos del santo,como la vieira de peregrino plateada que posee en su pecho y el cayado para ayudarse en su peregrinaje. En cambio, en la pintura que encontré en Nápoles, no aparece ni la figura del ángel ni el fiel perro que le acompaña (para cuyo nombre no hay consenso, adjudicándosele diversos apelativos según el autor: Melampo, Rouna, Guinefort, Gozque). A continuación os presento una fotografía de la pintura italiana de San Roque que encontré en Nápoles y otra instantánea (de Jesús Segado Hernández) de la imagen de nuestro Patrón San Roque, obra de posguerra del escultor granadino Domingo Sánchez Mesa.

A la izquierda la pintura italiana que encontré en Nápoles; a la derecha la imagen de San Roque de Arjonilla

jueves, 5 de octubre de 2017

La ermita de la Soledad. Antigua iglesia mayor de Arjonilla

Manuel Jesús Segado-Uceda
Historiador de Arte
Fragmento de texto de un trabajo publicado en otro medio debidamente registrado.

     Descendiendo por "el Botillo", allá donde confluyen las calles Soledad y Vera-Cruz, se erige como vigía de la cantera de arcilla del Albarrá, la ermita de la Soledad. 
     Esta construcción es el edificio religioso más antiguo que “se mantiene en pie”[1] en la localidad de Arjonilla, ya que aparece citado por primera vez en las fuentes documentales durante la visita de la Orden de Calatrava del año 1499, donde se la menciona como “iglesia Mayor” bajo la advocación de “Santa María de Valrico”. Es este dato primordial para datar este templo, que cuenta con una cronología que, al menos, se remonta al siglo XV[2], y  tratar así de enmendar la datación errónea del edificio, del que se ha dicho, e incluso se mantiene en diversas publicaciones digitales, que cuenta con una cronología del siglo XVI y XVII.
Fachada principal de la ermita de la Soledad.
Fotografía propia del autor.

     La ermita que se conserva en la actualidad es una construcción al estilo gótico-mudéjar, realizada en ladrillo. Posee una sencilla pero elegante fachada en cuyo centro se abre la puerta de acceso mediante un arco de medio punto, que se enmarca por sendas pilastras sobre las que se apoya un elemento adintelado que corona la portada, y que nos recuerda al entablamento del orden arquitectónico clásico.

     A ambos lados de la puerta de acceso encontramos dos grandes pilastras que recorren verticalmente la fachada. Sobre una ventana adintelada, que enmascara un arco rebajado al interior, corona el edificio en su parte frontal  una sencilla espadaña en la que se alberga una campana.

Cubierta de la ermita
Fotografía propia del autor

     Al interior, la construcción posee una planta de salón cubierta por bóveda de lunetos (tipo de bóveda resultante del cruce perpendicular de bóvedas de cañón que tienen diferente altura), sostenida por unos arcos fajones a los que se le adosan arcos formeros que habilitan una serie de capillas en las que se les da cobijo a parte de la imaginería propiedad de las cofradías de Arjonilla.
     En la cabecera, desprovista de retablo, se abre un vano que da vista al camarín de la virgen que, con toda seguridad, se construyó en fechas muy posteriores al levantamiento del edificio, coincidiendo probablemente con la proliferación de este tipo de aposento presente en la arquitectura religiosa de la edad Moderna, y que en la actualidad está presidido por la imagen de Ntra. Sra. de la Soledad, obra que no hace muchas fechas se ha atribuido al imaginero valenciano Amadeo Ruiz Olmos[3]. Además, flanqueando la cabecera, existen sendos mascarones que se han insertado casi en el arranque de los nervios de la bóveda.

A la derecha uno de los mascarones del nervio. A la izquierda el interior de la ermita.
Fotografía propia del autor.
     Alrededor de la antigua iglesia de Ntra. Sra. de Valrico se ubicó durante siglos, (suponemos que desde la construcción del templo en algún momento del siglo XV), el cementerio municipal, que se siguió utilizando como lugar de enterramiento durante siglos, e incluso durante los primeros años del siglo XX, hasta que debido a las malas condiciones higiénicas  que presentaba la zona, así como la insuficiencia para cubrir las necesidades de enterramiento de los vecinos de la localidad, se realizan las obras para el nuevo cementerio municipal de Arjonilla en 1915,[4] siendo finalmente inaugurado el 1 de octubre de ese mismo año.

Aspecto que presentaba la ermita de la soledad en los años 50 del pasado siglo.
Fotografía archivo del autor.

     Para acceder desde la antigua iglesia hasta el camposanto o a la inversa, existía una puerta lateral, hoy sellada, que se encontraba situada en el muro sur del edificio, y cuyo rastro es aún visible en la actualidad, coincidiendo su ubicación en la actualidad con la capilla que alberga a San Juan Evangelista.
     El aspecto que podemos apreciar actualmente de la que fue primera iglesia mayor de Arjonilla, es el resultado de diversas intervenciones o restauraciones (de mayor o menor relevancia) que se han llevado a cabo sobre el templo primigenio a lo largo  de sus más de cinco siglos de historia. Entre las intervenciones que ha sufrido el edificio destacamos la que se realizó  tras el terremoto de Lisboa, acontecido el 1 de noviembre de 1755, donde según el informe emitido “La ermita de Nuestra Señora de la Soledad se arruinó del todo, dejando libres las Imágenes”.[5]

Lateral de la iglesia donde se observa la puerta sellada que daba al antiguo cementerio.
Fotografía propia del autor.

     Posteriormente, en el año 1860, el edificio tuvo que someterse otra vez a una nueva intervención de envergadura, cuando la estructura de la ermita se vio afectada a causa de la continua explotación de la cantera de arcilla del Albarrá para el abastecimiento de la industria arjonillera del barro, actividad que ocasionó el desplazamiento del muro norte (que da vista a la cantera), y que acabó provocando el derrumbe de la cubierta del edificio. Prueba de estas reformas es la inscripción  que encontramos sobre la puerta hoy sellada en el muro sur a la que aludíamos anteriormente[6]. Se llevó a cabo entonces el levantamiento de una nueva cubierta para la ermita, además de la construcción de una serie de contrafuertes laterales en talud en el muro norte, actuando esta pared como muro de contención del edificio.
Lateral de la ermita donde se observan los contrafuertes en talud.
Fotografía propia del autor. 

     De igual modo, tras la Guerra Civil Española, conocemos a través de varios testimonios que el edificio quedó muy deteriorado, por lo que fue sometido a diversos arreglos.[7]

     En 1992 se produjo un plan de reforma sobre parte del patrimonio arjonillero bajo la dirección del arquitecto local D. Luis Alonso Salcedo, mediante el que se intervino en diferentes edificios históricos de la población, entre ellos en la ermita de la Soledad, cuya fachada fue restaurada y reformada, procediendo a quitar la cal que cubría el muro al exterior para dejar así el ladrillo visto, y añadiendo las dos grandes pilastras  que flanquean la  puerta de acceso al edificio, y que podemos ver en la actualidad.[8]

     Desconocemos a ciencia cierta el aspecto que poseía la edificación primigenia de la ermita de la Soledad, que se erigió antaño como la iglesia mayor de Arjonilla hasta la construcción de la iglesia de Ntra. Sra. de la Encarnación, aunque por las características que presenta esta ermita, podemos decir que se corresponden a las que presentan los templos erigidos en época turbulenta en la que nuestra zona fue tierra fronteriza; tiempos en los que  lejos de erigir grandes templos, se edificaban iglesias de pequeño tamaño, de una sola nave, carentes de decoración al exterior y que se cubrían por una techumbre de madera al estilo morisco, por lo que estaban desprovistos  de bóvedas.
     Además, para dar contexto al entorno de la ermita de la Soledad, durante el tiempo que fue iglesia mayor de Arjonilla, podemos ubicar en la zona el núcleo urbano de la Arjonilla medieval, que se encontraba aglutinado entre  la ermita y el castillo; y estando la fuente pública más concurrida  situada en el lugar conocido como el Pilar. Basta con solo echar un vistazo al plano de la localidad para poder constatar esto de una manera más visual, pudiendo observar en la zona señalada que las casas y calles se dibujan en el entramado urbano de manera orgánica (callejuelas más estrechas, con recodos, sin orden, etc.), en contraposición con el plano de aspecto más ordenado (con calles de gran longitud, que se cruzan con otras casi perpendicularmente), en torno a la plaza de la Encarnación y a la zona alta de Arjonilla, un urbanismo articulado en época inmediatamente posterior, bien entrada ya la edad Moderna, y que con toda posibilidad tuvo como origen la construcción de la nueva iglesia parroquial de la Encarnación. 
Núcleo urbano de la Arjonilla Medieval.
Imagen: Plano trabajado por el autor.



[1] Destacamos entre comillas porque en realidad el edificio, después de varias vicisitudes, pasó por diferentes reformas y reconstrucciones a lo largo de los siglos, por lo que la parte original del edificio que aún conservamos sea poco más de los cimientos y/o el arranque.
[2] SEGADO-UCEDA Manuel Jesús: “La ermita de Ntra. Sra. de la Soledad. Antigua iglesia Mayor de Arjonilla. Análisis y breve historia”. Agrupación de cofradías de Pasión de Arjonilla. Arjonilla, 2016, págs. 38-41.
[3] LORITE CRUZ, Pablo: Vida y obra de Amadeo Ruiz Olmos. Baeza, Almería. Alcázar D. L., 2011.
[4] AHMA.  AA. CC. Sesión de 12 de junio de 1915
[5] Relación verídica del terremoto en 1º de noviembre de 1755, que aparece recogida en el trabajo de MARTÍNEZ SOLARES José Manuel: Los efectos en España del terremoto de Lisboa (1 de noviembre de 1755). Dirección del Instituto Geográfico Nacional. Madrid, 2001. Págs. 155 y 156.  
[6] Obras que fueron sufragadas según consta en la inscripción por la vecina de la localidad Doña Ana Bernarda Gímenez y Ramírez de Valenzuela, que situamos en 1860, ya que aparece citado en la inscripción D. José Mª Jácome (Palomino), que fuera párroco de Arjonilla entre los años 1860 y 1866, y el alcalde de la localidad D. Manuel Gómez.
[7] SEGADO-UCEDA Manuel Jesús.: “La ermita de la Soledad…”

[8] Estas pilastras fueron añadidas en 1992, y no tenemos constancia de que existiesen anteriormente, ya que al menos, en una fotografía de mediados de los 50, dichos elementos arquitectónicos no aparecen en la fachada del edificio.



miércoles, 27 de septiembre de 2017

La Fuente del Escribano

Manuel Jesús Segado-Uceda

     Tomando el "Camino de la Fuente del Escribano", al que se puede acceder desde la prolongación de la C/ Juan Ramón Jiménez, la C/ Majuelo o desde la C/ Sierra Morena (camino que conecta con Pelacogotes) y, una vez que hemos dejado atrás, a la izquierda, el Cortijo de El Majuelo, nos adentramos en un paraje denominado el Carrizal, situado al suroeste de Arjonilla. Allí, a un kilómetro y medio del casco urbano de la población, nos encontramos un enclave natural donde se alberga "La Fuente del Escribano". Un elemento patrimonial que forma parte de la cultura tradicional arjonillera.

Vista de la Fuente del Escribano desde el camino.
     No conocemos el origen del nombre con el que se denomina a esta fuente, aunque lo cierto es que a menudo, la toponimia (estudio del origen y el significado de los nombres propios de los lugares),  nos indica que los nombres de los lugares se deben a cosas realmente simples, como por ejemplo sucesos históricos, costumbres, personajes... por lo que es muy posible que la designación d este bien patrimonial tenga relación con la figura de un escribano (funcionario público que servía como notario, y que antaño era frecuentemente que llevara a cabo su labor en diferentes cabildos municipales  a la vez).
     Puestos a suponer, quien sabe si quizá un escribano pudo ser el mecenas  de esta construcción, o simplemente se servía de la fuente  para llenar su cantimplora y como abrevadero para su caballería antes o durante sus viajes...

     A la izquierda según bajamos por el camino mencionado, y a poca distancia de este, nos encontramos con la fuente, cuya fábrica está realizada  de ladrillo visto. Según se podía leer la inscripción de la lápida de mármol blanco que estaba colocada en el centro de la construcción, (y que hoy no se encuentra allí), esta fuente fue reconstruida en noviembre de 1947 gracias a la subvención de la Cámara Agraria Provincial con la colaboración de la Hermandad de Labradores y Ganaderos (institución previa a la posterior Cámara Agraria de Arjonilla). 

Al pie de la Fuente del Escribano
Placa de mármol que recordaba la reconstrucción de la fuente realizada en 1947
     En su estructura podemos diferenciar dos compartimentos exteriores, existiendo en el de la derecha  un pequeño pilar. Además, detrás del arco rebajado que existe en el centro de la fuente, se guarece un pequeño aljibe interno. Este manantial se nutre del Arroyo de la Fuente del Escribano, un caudal subterráneo cuyo cauce transcurre a través de rocas detríticas, graníticas y calcarenitas.

Vistas de los compartimentos y aljibe
     La Fuente del Escribano posee un caudal muy bajo, aproximadamente entre 0-1 l/s, aunque raramente se agota. El uso del agua de este manantial en la actualidad es rural y ganadero. Hoy el agua del manantial se usa muy poco, pero antaño, durante el siglo pasado, era una fuente muy frecuentada por los arjonilleros, utilizándose una parte de ella como abrevadero para las caballerías y el resto de ganado, y otra parte para abastecimiento humano. En la fuente los arjonilleros recogían agua, en cántaros y botijos, que utilizaban para su uso doméstico, para refrescarse en las labores agrícolas...
     No cabe duda de que la estampa que presentaba la Fuente del Escribano antaño, según los testimonios que nos llegan de boca de los más mayores, debía ser entrañable. Hombres y mujeres con el cántaro a cuestas, o burros y animales de carga que portaban en los serones los cántaros y botijos.
Labriego recorriendo el camino de La Fuente del Escribano. Año 1963
      De igual modo era un lugar frecuentado por los niños de las escuelas y sus maestros, que visitaban el emblemático lugar para acercar a los pequeños a la naturaleza y los lugares emblemáticos de Arjonilla. También en sus inmediaciones se celebraba como es costumbre en Arjonilla, un día de campo durante el día de Todos los Santos.
     El deterioro y la contaminación se acrecentaron hace algunas décadas; y el estado de conservación en el que llegó a encontrarse la fuente fue realmente lamentable. Por fortuna la Fuente del Escribano fue rehabilitada recientemente, su entorno adecentado y embellecido con algunos ejemplares de árboles y plantas, dentro del programa "Rehabilitación de senderos, caminos de piedra y fuentes", cuya intervención se hizo efectiva en 2015. Y desde hace muy poco forma parte de una ruta cicloturística: "Por la senda de los cortijos y caseríos de Arjonilla".
Aspecto que tenía la fuente escribano hacia 2013, antes de la rehabilitación.
     También cabe destacar una serie de valores que posee la Fuente del Escribano como patrimonio arjonillero. Además de su valor arquitectónico como construcción, la fuente también posee un carácter histórico-cultural. Igualmente es destacable el valor paisajístico y pintoresco, así como el valor medioambiental del enclave donde se ubica la Fuente del Escribano; que se presenta como "un pequeño oasis", suponiendo un breve paréntesis en medio del monótono paisaje del olivar.
Entorno que rodea a la Fuente del Escribano




*Parte de la información técnica, referente a caudal o tipo de suelo, ha sido extraída de la ficha del catálogo "Manantiales y fuentes de Andalucía".