viernes, 10 de abril de 2020

La Hermandad de San Juan Evangelista de Arjonilla: apuntes para una historia.


Manuel Jesús Segado-Uceda
Historiador de Arte

Este artículo fue publicado en la Revista de Semana Santa de Arjonilla 2020. En su versión impresa, por error de maquetación, no aparece el nombre del autor (que aparece sobre estas líneas); un error que fue subsanado en su versión digital.

*Las Fotografías en blanco y negro pertenecen al archivo personal del autor, cuyas originales son propiedad de la Hermandad de San Juan (Foto 1) y de Paco Ruz (Fotos 3, 6 y 8).

De la fundación.
     Aunque no conocemos con certeza la fecha exacta en la que se produjo la fundación de esta cofradía, también es cierto que, a través de algunos datos dispersos que hemos ido encontrando en documentación de índole diversa, sí que podríamos acotar una fecha fundacional bastante aproximada. Por un lado sabemos que en el catastro de los bienes que conservaban las Hermandades en el siglo XVIII, concretamente del año 1751, no aparece aún reflejada la cofradía de San Juan Evangelista1. Por otro lado, a través de algunos Protocolos Notariales del Archivo Histórico Provincial de Jaén2, conocemos algunos testamentos en los que los titulares arjonilleros atestiguan ser hermanos de la Cofradía de San Juan Evangelista, y/o solicitan que asista dicha hermandad a su entierro. Atendiendo entonces a estos datos, podemos situar la fecha de fundación de esta cofradía en la segunda mitad del siglo XVIII.
Nazarenos delante del antiguo trono blanco y dorado de San Juan Evangelista en la década de los sesenta. Fotografía: archivo de la Cofradía


De las imágenes de San Juan Evangelista de Arjonilla y los tronos procesionales.
     Mediante diversos testimonios que nos han llegado, conocemos de la existencia de, al menos, dos imágenes que antecedieron a la actual de San Juan Evangelista de la cofradía3. Según afirman, existía una más antigua que estaba bien ejecutada. Atendiendo a las descripciones que nos han llegado, esta estaba desprovista de libro, tenía el brazo extendido y señalaba con su dedo índice. Hacia el año 1920 parece que esta deja de procesionar, (desconocemos el motivo, aunque podría ser por su peso excesivo), y se trae una nueva imagen de pasta madera que contaba con un peso menor. Ambas imágenes desaparecieron, (probablemente fueron destruidas), durante la Guerra Civil Española. Hoy día la Hermandad sólo cuenta con una imagen y un paso.
La actual imagen del Evangelista fue adquirida en el mes de marzo de 19424, año también en el que se realizan unas andas para procesionar a la imagen. Estas andas fueron realizadas por el carpintero Juan Rueda Mercado, que era sacristán de la iglesia parroquial, en los corredores del patio de la sacristía de la iglesia de la Encarnación5. El coste de la imagen, así como el de las andas, (cuya cantidad se desconoce), fue sufragado por los donativos en trigo y dinero que aportaron los arjonilleros. Esta imagen, que es la actual, está realizada en pasta madera y procede de los talleres de Olot. Tras su llegada, se expuso a la vista del público en la casa de Manuel Bernal Díaz el 1 de junio6 y se le asignó como capilla un espacio en la ermita de Ntra. Sra. de la Soledad7. En la actualidad el espacio reservado para la imagen es la capilla que se encuentra en el muro sur, donde se hallaba la antigua puerta lateral, hoy sellada, por la que se accedía al antiguo cementerio de Arjonilla. Sin embargo hay quien dice que, antaño, la imagen del Evangelista se encontraba en un lugar muy cercano a la Virgen de la Soledad, concretamente en la capilla que existe junto al altar, a la izquierda del mismo.
La imagen de San Juan, que cuenta ya con más de tres cuartos de siglo, ha sido restaurada y repintada en numerosas ocasiones; cabe reseñar entre ellas, la primera restauración de la que tenemos constancia, que se produce en el año 1949 y cuyo precio ascendió a 40 pesetas8. La que se lleva a cabo en el año 1952, y que costó 75 pesetas9. El arreglo de la mano de San Juan que se realiza en el año 196810, y cuyo precio fue de 25 pesetas. O la restauración que realizó el artista local Florencio Molina en el año 1972, que tuvo un coste de 750 pesetas11.

Imagen de San Juan Evangelista de Arjonilla. Fotografía: archivo propio del autor

     El trono, en cambio, será sustituido en varias ocasiones desde que la cofradía adquiriese las primeras andas que tenemos datadas del año 1942; estas ya tuvieron que ser arregladas, por un coste de 90 pesetas, en el año 194812. Igualmente se habla de un nuevo arreglo del trono y el alumbrado, por el importe de 91,50 pesetas, en el año 196113. Además aparece reflejado un pago que se hace al herrero por elaborar los faroles para el carro en el año 197214, que tuvo un coste de 450 pesetas. O, posteriormente, la enorme inversión que la realizó la cofradía en un nuevo trono en 1984, adquiriéndose los ejes con ruedas (7000 ptas), el chasis del carro (15000 ptas), trono de san Juan (22.000 ptas) y demás elementos (como apliques, lámparas, jarrones o faldones para el trono, etc.), cuya suma total ascendió a 106.262 ptas15.

Antiguo trono de San Juan que posee faroles de forja durante la década de los setenta. Fotografía: archivo propio del autor.

     Ya en el año 1991 se comenzó a idear un proyecto para la adquisición de otro nuevo trono que finalmente llegaría hasta Arjonilla en 1992. El nuevo paso procesional para San Juan Evangelista fue ejecutado en los talleres de “Tallas del Sur” de los Hermanos Tirado Carpio, de Torredonjimeno; fue realizado en madera de pino Flandes, con molduras, trabajo en marquetería y tallas en las esquinas; barnizado y dorado. El coste del mismo ascendió a la cantidad de 350000 pesetas16. Desde entonces este paso procesional será el que lleve a la imagen del Evangelista durante más de veinte años; hasta que en abril de 2016, llega un nuevo trono que la cofradía adquiere procedente de la hermandad de la Virgen del Carmen de Baeza. El coste del mismo, así como el proceso de restauración y conservación al que fue sometido al llegar a Arjonilla, fue realizadovoluntariamente por miembros de la hermandad; y los gastos sufragados por las donaciones de los hermanos de la cofradía. El transporte del mismo desde Baeza lo llevó a cabo Roque Bueno, trabajo que realizó de manera altruista.



A la izquierda el trono adquirido en 1992. A la derecha el paso procesional que llegó en 2016. Fotografías: archivo de la Cofradía (izquierda), Jesús Segado Hernández (derecha).

De los estandartes la indumentaria y anecdotario.

     En cuanto al estandarte de esta cofradía conocemos que, entre 1946-1967, existía un estandarte que estaba en casa de Manuel Bernal17. Además, como hemos podido saber a través de la documentación, en el año 1953 se citan dos estandartes, “uno nuevo y otro viejo18, por lo que es evidente que la hermandad adquiere uno nuevo, sin que, hasta el momento, conozcamos más detalles acerca del mismo. Ya en los años noventa se realizará el estandarte actual, que se costeará mediante donaciones de los hermanos de la cofradía. El estandarte acompañará el féretro en los entierros de los cofrades o devotos difuntos cuyas familias lo soliciten, tal y como hemos podido comprobar en las referencias testamentarias del siglo XVIII, así como en las referencias recogidas en el libro de actas de la Cofradía entre los años 1946 y 199719. Al examinar el estandarte antiguo que se guarda en la capilla de San Juan Evangelista, y compararlo con el que aparece en algunas instantáneas antiguas, hemos podido constatar que este es el mismo gallardete que aparece en las fotografías de los años sesenta. En la actualidad esta antigua insignia está desprovista del medallón que contiene la pintura alusiva al Evangelista, que al parecer fue realizado por el pintor arjonillero de renombre Matías Ruz, (según las referencias que nos llegan procedentes del entorno cercano al artista).


A la izquierda el antiguo estandarte en una fotografía de la década de los sesenta; a la derecha el mismo estandarte en la actualidad, desprovisto de medallón. Fotografías: archivo propio del autor.

     El 6 de noviembre de 1993 se decidió adquirir un nuevo estandarte20. Este se realizó en terciopelo verde, y fue bordado en el convento de clausura Ntra. Sra. de la Piedad “de las Dominicas”, en Torredonjimeno; el asta encargada a “El Nazareno” Bazar Cofrade, de Sevilla21. En cuanto a la pintura del medallón, debido al gran deterioro que sufría, se decidirá realizar una nueva, que llevará también la firma del pintor Matías Ruz. La pintura se inspira en los modelos renacentistas. En ella aparece San Juan con la pluma en una mano y el Evangelio en otra. Se presenta como un cronista de la Pasión de Cristo. A sus pies se posa el águila, símbolo del Evangelista, que sujeta el tintero con su pico.
     Referente a la indumentaria, parece ser que hubo un tiempo en que la túnica de esta cofradía era negra; llevaban capillo igualmente negro, bordado y con lentejuelas del mismo color. Se colocaban en la cintura cordones de color verde, rematados con madroños. Esta indumentaria variará hacia el año 1954, cuando el párroco D. Fernando Caballero acepta la petición de que todas las cofradías lleven vestidura de penitente. Todas las cofradías de Pasión llevarán entonces túnicas negras, y solo le les diferenciará por el capirote22 (en el caso de San Juan Evangelista será de color verde), el emblema y el cordón (que seguirá siendo verde, rematado con madroños). Será más tarde con la reorganización que se produce de la Semana Santa de Arjonilla, cuando se establezca la actual indumentaria; que cuenta con túnica blanca, caperuz verde con emblema en el que aparece el águila, símbolo de San Juan Evangelista, y cordón verde rematado con madroños.



Penitentes de la Cofradía de San Juan Evangelista con túnica negra y caperuz verde. Fotografía de finales de la década de los 60. Fotografía: archivo propio del autor.

     En el año 1949, la cofradía acuerda nombrar por unanimidad “Hermano Honorario” al párroco D. José Marcilla Hernández1. A lo largo de los años cuarenta y cincuenta, durante la Semana de Pasión, la cofradía de San Juan no contaba con un día propio para celebrar su procesión, sino que la imagen del Evangelista acompañaba a los demás pasos en todas las procesiones de Semana Santa, (de ahí el apodo cariñoso de San Juan “el Callejero”, que le otorgaron los arjonilleros a la imagen del santo), costumbre que se mantendrá hasta el año 1993, cuando el párroco D. José Antonio Romero decida que sea el miércoles Santo cuando se lleve a cabo la procesión oficial de la cofradía. Será a partir de entonces cuando la imagen procesione junto al Cristo de la Misericordia por las calles de la localidad en un Vía Crucis. Como dato curioso, merece la pena señalar que, antaño, (al menos tras la Guerra Civil y a lo largo de la década de los cuarenta, cincuenta y parte de los sesenta), durante la procesión que la cofradía realizaba para celebrar festividad de San Juan Evangelista, la imagen tan solo se hacía acompañar de un tambor2, y no con la banda de música; costumbre esta última que comenzará a hacerse más tarde. Precisamente entre finales de la década de los ochenta y comienzos de los noventa, la cofradía se verá impulsada por un grupo de personas que conforman una nueva junta de gobierno. Gregorío Díaz y su hermano, entre otros, llevarán a cabo una enorme tarea en la que se asumirán nuevos proyectos así como la afiliación de nuevos cofrades, sobre todo jóvenes de muy corta edad, algo que le valdrá a la hermandad para ser conocida entre los arjonilleros como “la cofradía de los niños”. En este periodo y a lo largo de la década de los noventa, se acostumbraba a poner a la imagen de San Juan una palma rizada para la procesión del Jueves Santo, una práctica que dejó de hacerse hace algún tiempo. El 27 de octubre 1995 se aprueba desde el Obispado de Jaén los nuevos estatutos de la cofradía3, ya que esta carecía del documento de la fundación primigenia. Desde entonces, y hasta la actualidad, la hermandad ha ido evolucionando y asumiendo, con ilusión, nuevos proyectos que, poco a poco, se van convirtiendo en realidad.


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1Rueda Jándula, Ildefonso: Apuntes para nuestras cofradías”. Al Pie de la Parroquia. Arjonilla, marzo de 1994, pág.14 y15.
2Cofradía de San Juan Evangelista: “La historia de San Juan Evangelista está aún por descubrir”. Al Pie de la Parroquia. Arjonilla, mayo de 1996, pág. 7.
3Cofradía de San Juan Evangelista: Al Pie de la Parroquia. Suplemento de Semana Santa. Arjonilla, abril de 1993, pág. 5.
4Libro de Actas de Cofradía de San Juan Evangelista 1947-1997. (En adelante L.A.C.S.E. 1947-1997)
5Ibídem
6Ibídem
7Op. Cit. Nota 3.
8L.A.C.S.J.E. 1947-1997. Gastos del año 1949
9L.A.C.S.J.E. 1947-1997. Gastos del año 1952
10L.A.C.S.J.E. 1947-1997. Gastos del año 1968
11L.A.C.S.J.E. 1947-1997. Gastos del año 1972
12L.A.C.S.J.E. 1947-1997. Gastos del año 1948
13L.A.C.S.J.E. 1947-1997. Gastos del año 1961.
14L.A.C.S.J.E. 1947-1997. Gastos del año 1972
15L.A.C.S.J.E. 1946-1997. Gastos del año 1984.
16Archivo de la Cofradía de San Juan Evangelista. (En adelante A.C.S.J.E.). Proyectos y gastos del año 1992.
17L.A.C.S.J.E. 1947-1997. Inventario de Bienes de la Cofradía año 1947.
18L.A.C.S.J.E. 1947-1997. Inventario de Bienes de la Cofradía año 1953.
19L.A.C.S.J.E. 1947-1997.
20Nuevo gallardete para la cofradía de San Juan Evangelista. Al Pie de la Parroquia, Semana Santa. Arjonilla, marzo de 1994, pág 10.
21A.C.S.J.E. Gastos del año 1994
22Op. Cit. Nota 3
23L.A.C.S.J.E. 1947-1997. Asamblea de 26 de junio de 1949.
24L.A.C.S.J.E. 1947-1997
25Libro de Estatutos de la Cofradía de San Juan Evangelista. Imprenta Enrique Reca, Marmolejo, 1995.yr

*Las originales de algunas de las fotografías antiguas que aparecen en el artículo pertenecen a la fototeca de Francisco Ruz

jueves, 30 de enero de 2020

El antiguo retablo mayor de la iglesia parroquial de Arjonilla. Una magnífica obra manierista desaparecida, realizada por notables artistas del "Quinientos jiennese".

Manuel Jesús Segado-Uceda
Historiador de Arte

*Este texto (refundido), es un fragmento del Trabajo Fin de Máster titulado “Estudio histórico-artístico de la iglesia parroquial de la Encarnación de Arjonilla”. Un trabajo debidamente registrado, con derechos de autor, y que fue defendido ante el Tribunal Académico el 9 de Diciembre de 2016. Este mismo extracto fue publicado en el nº 17 "Especial Jaén y sus pueblos" de la Revista Argentaria, en 2017.

     Este breve artículo trata de dar a conocer el desaparecido retablo mayor de la iglesia de la Encarnación de Arjonilla; una magnífica obra de gran calidad y riqueza que fue llevada a cabo por dos notables y prolíficos artistas del Quinientos jiennense.

     El primitivo retablo mayor de la iglesia de la Encarnación de Arjonilla se diseña y se lleva a cabo durante el último tercio del siglo XVI, cuya traza queda enmarcada dentro de los cánones de la escultura manierista. Hoy día, después de algunos estudios realizados, conocemos quienes trabajaron en el retablo mayor de la iglesia de Arjonilla, que debió ser una obra de gran calidad, ya que el propio Romero de Torres no cuestionó la atribución de esta obra al extraordinario artista Gaspar Becerra.
     El majestuoso retablo mayor con el que contó la iglesia de Arjonilla, se mostraba como una obra didáctica, con un programa iconográfico para instruir a los fieles de manera sencilla. Un programa iconográfico frecuente según los cánones derivados de Trento, haciendo énfasis en el tema mariano, con especial alusión a la Inmaculada, la Asunción y la Encarnación. A esta último, lógicamente, se dedicó el retablo de Arjonilla, cuyo programa iconográfico ha sido sometido a estudio por la investigadora Soledad Lázaro Damas[1].
     Podemos hacernos una idea del aspecto que tuvo el retablo manierista de Arjonilla a través de las diversas fotografías que se han conservado hasta nuestros días. De esta manera, podemos realizar una breve descripción de su estructura, en la que observamos que se componía de sotobanco, banco, dos cuerpos y ático. Estaba organizado en tres calles, la central de mayor tamaño que las lateras, y con cuatro entrecalles. Se adaptaba a la cabecera plana de la iglesia, por lo que la planta del retablo era lineal, recta y sin movimiento; salvo el juego de líneas (entrantes y salientes) que se presentan tanto en la calle central, que aparece adelantada en relación a las calles laterales; como en los basamentos laterales sobre los que se apoyan las columnas de orden gigante. En el ático, el retablo se coronaba con un frontón triangular partido, en el que aparecía la figura de Dios Padre, a cuyos lados se situaban las alegorías de Esperanza y la Fe, que se disponen ligeramente recostadas, a la manera que lo había hecho Miguel Ángel medio siglo antes, en la tumba de Lorenzo de Médici. El retablo de Arjonilla, se encontraba coronado por remates piramidales.
Tumba de Lorenzo de Médici, donde aparecen las alegorías del Crepúsculo y la Aurora. Fuente: Artehistoria

Retablo mayor de la iglesia de la Encarnación de Arjonilla. 

Durante mucho tiempo se ha atribuido a Becerra la autoría del magnífico retablo manierista desaparecido de la iglesia de Arjonilla, e incluso hay quienes erróneamente dicen, que las imágenes que presidían la Capilla Mayor salieron de la gubia de este extraordinario escultor. Nada más lejos de la realidad. Así, tal y como la documentación nos hace saber, el retablo de la iglesia fue obra del entallador (o escultor) Cristóbal Téllez, y el ensamblador Blas de Bliñón por encargo de los jueces eclesiásticos del obispado de Jaén. 
Con anterioridad a 1580, el entallador Enrique de Figueredo había sido contratado para realizar el retablo de la Capilla Mayor de la iglesia de Arjonilla, pero su fallecimiento le impidió comenzar el proyecto. Fue su hijo Blas de Figueredo quien se hizo cargo del trabajo, y que viendo la magnitud del proyecto solicitó la ayuda de Cristóbal Téllez hijo, otro escultor que le ayudaría a llevarlo a cabo. Así el 29 de mayo de 1580 ambos pedirán permiso para tomar medidas para el retablo. Con el nuevo replanteamiento del proyecto para el retablo, dos semanas después entra en escena el ensamblador Blas Bliñón, suegro de Téllez, quien se une al proyecto. En 1588, Cristóbal Téllez y Blas Bliñón, atestiguan que fueron ellos quienes realizaron al completo el retablo, informando que Blas de Figueredo se desentendió de la obra, sin llegar a trabajar en ella[2].

Conocemos entonces a través de la documentación, que fue hacia mediados del último tercio del XVI, cuando se llevó a cabo el retablo de Arjonilla, cuya talla salió de la gubia del escultor Cristóbal Téllez y del montaje de Blas de Bliñón, que entre otros, eran dos de los más destacados escultores y artistas del momento[3].

Cristóbal Téllez “el joven”, era hijo del entallador del mismo nombre. Casado con María Nevada, hija de Blas Bliñón, maestro ensamblador de retablos. Téllez y su suegro, Blas de Bliñón, quien aparece asociado desde 1560 a Vandelvira[4], conformaron un tándem profesional que funciono perfectamente, ya que encontramos a ambos trabajando conjuntamente en multitud de proyectos.
Sin embargo, el dato más interesante que nos hace certificar la calidad artística que poseía como escultor Cristóbal Téllez, es su intervención como tasador, requerido por la iglesia mayor de Estepa, en Sevilla para el retablo realizado por el escultor Andrés de Ocampo[5], por lo que encontramos una vinculación documentada entre la escultura de Sevilla y Jaén del momento[6].
Probada la calidad de Téllez como escultor, la factura del retablo mayor hoy desaparecido, debió ser magnífica (como podemos comprobar en las fotografías antiguas que de él aún se conservan). Incluso el propio Romero de Torres dice del mismo lo siguiente: “excelente arquitectura del Renacimiento y notables bajos relieves que se atribuyen al célebre escultor Gaspar Becerra”[7].
Santa Cena. Medio relieve situado en la predela de la primera calle del retablo del altar mayor de la iglesia de Arjonilla. Obra del escultor Cristóbal Téllez. Fuente: Diego Angulo

Nacimiento de Jesús. Medio relieve situado en el piso uno de la calle lateral izquierda del retablo del altar mayor de la iglesia de Arjonilla. Obra del escultor Cristóbal Téllez. Fuente: Diego Angulo.

Adoración de los Magos. Medio relieve situado en el piso uno de la calle lateral derecha del retablo del altar mayor de la iglesia de Arjonilla. Obra del escultor Cristóbal Téllez. Fuente: Diego Angulo

Además, Téllez aparecerá interviniendo también en los retablos de la Virgen de la Capilla en la Iglesia de San Ildefonso de Jaén (1590-1600), así como de su cincel sale el escudo de armas del obispo D. Bernardo de Rojas y Sandoval[8] que encontramos embutido en el segundo cuerpo de la torre de esta iglesia, elaborado hacia 1600[9]
Igualmente conocemos obras de Cristóbal Téllez en el retablo de la iglesia de Huelma (1592-1608), en el de la iglesia de Santa María de Alcaudete (hacia 1586), en un nuevo retablo para el monasterio del Santo Nombre de la misma población, o su intervención hacia 1600 en la iglesia de Jódar, en una capilla del prior de La Guardia[10].
De igual forma, también conocemos algunos trabajos de este escultor en el ámbito civil. Es el caso de “los escudos y leoncillos para el asiento de veimiento” en la Audiencia de Jaén, en 1577. O su participación (en torno a 1585 o anterior) en la talla de los escudos de la desaparecida fuente de San Bartolomé[11].
El retablo manierista del altar mayor de la iglesia de la Encarnación de Arjonilla, desapareció durante la guerra civil. Se dice que fue destruido y usado como combustible para calentarse, durante el tiempo que los soldados ocuparon el interior del templo, donde se guarecieron y resguardaron los vehículos de combate. Hay quien dice, que el bello retablo fue desmontado y trasladado hasta algún lugar de Valencia, aunque esto no está probado.

Tras la guerra, durante los años cuarenta, la imaginería de Arjonilla debía comenzar a restituirse. Se iniciaron así los encargos por parte de las diferentes cofradías, que querían disponer de las imágenes de sus titulares. De esta manera, y ante el nuevo empuje en la religiosidad popular, surge la urgencia por reponer el retablo de la iglesia de Arjonilla, obra que recae en el imaginero y escultor Rafael Díaz en el año 1947. Este escultor repetirá el esquema del antiguo retablo manierista desaparecido, desarrollando un programa iconográfico que gira en torno a la Encarnación.

Retablo de la iglesia de la Encarnación construido por Rafael Díaz en 1947 Fuente: propia

Este nuevo retablo es mucho más sencillo y se compone de cinco calles y tres alturas que se coronan con un frontón triangular. En él se albergan nueve imágenes de retablo (de Olot), cuatro lienzos rectangulares y la representación de la Encarnación, advocación de la iglesia, que preside el retablo en el centro. 
Lienzos originarios del retablo, de 1947. Estos dos se han conservado (muy ennegrecidos) en la sacristía de la iglesia. A la izquierda “Jesús entrando en Jerusalén el Domingo de Ramos”. Derecha “Jesús ante los Doctores de la Ley”. Fuente: propia.

Tras el incendio ocurrido en octubre de 1987, la iglesia quedó ennegrecida por el humo de la combustión y el retablo quedó dañado, las imágenes de retablo oscurecidas por el hollín y los cuatro lienzos del retablo bastante deteriorados. Se desmontó las imágenes que componían el retablo para proceder a su limpieza, tarea que se realizó en el actual salón parroquial. Fue entonces, cuando el artista y pintor de Arjonilla Matías Ruz Delgado, realizó el diseño para los lienzos que podemos ver en la actualidad, (tres de ellos llevan su firma y un cuarto lo firma de uno de sus discípulos)[12].
Los cuatro nuevos lienzos para el retablo, son cuatro pinturas de temática religiosa, y cuentan con unas dimensiones de 198x90 cm. De Matías Ruz son “La alimentación de los cinco mil”, “La Sanación del paralítico en la piscina de Bethesda” y “La Expulsión de los mercaderes del templo”. El otro lienzo representa “Las Bodas de Caná”, y lo firma el discípulo del pintor Juan Cuesta. 
Las cuatro pinturas, llenas de simbolismo y con una factura que les da el aspecto de pintura mural, fueron realizados de manera altruista y donadas por el artista a la parroquia para su retablo, por lo que la iglesia de Arjonilla cuenta con un interesante legado del que fue uno de los artistas giennenses internacionales de más relevancia de su tiempo, Matías Ruz, aunque en España aún no se le ha reconocido su importancia debido a que el artista pasó la mayor parte de su vida en Roma, donde fue miembro de la Real Academia de Ciencias, Artes y Letras y ganador de importantes premios de pintura, entre otros méritos[13].

Pinturas de Matías Ruz para el retablo realizadas en 1989. Fuente: propia


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1 LÁZARO DAMAS Mª Soledad: “El retablo mayor de la iglesia parroquial de Arjonilla (Jaén)” Cuadernos de Historia de Andújar nº IV. Gráficas La Paz, Torredonjimeno, 1986.

2 LÁZARO DAMAS Mª Soledad: “El retablo mayor...” pág. 53

3 ULIERTE VÁZQUEZ, Mª Luz: “Del manierismo al barroco en la escultura giennense”. Boletín del Instituto de Estudios Giennenses, nº 123, Jaén 1985, pág. 42

4 DOMÍNGUEZ CUBERO, José: La escultura del Crucificado en el “Reino de Jaén” (s. XIII-s.XIX). Un estudio histórico-artístico. Diputación Provincial de Jaén, Instituto de Estudios Giennenses, Jaén 2009.

5 Escultor barroco nacido en Villacarrillo que se enmarca dentro de la escuela de escultura sevillana, que encarna el paso del renacimiento al barroco.

6 ULIERTE VÁZQUEZ, Mª Luz: “Del manierismo…” pág. 42

7 ROMERO DE TORRES, E. Catálogo de los monumentos históricos y artísticos de la provincia de Jaén. Tomo II.

8 Obispo de Jaén entre 1596-1599

9 ORTEGA Y SAGRISTA, Rafael: “La iglesia de San Ildefonso. (Jaén siglos XVI a XVIII)”. Boletín del Instituto de Estudios Giennenses, nº 22, Jaén 1959, pág. 49.

10 GALIANO PUY, Rafael: “Catálogo de artistas y artesanos de la ciudad de Jaén (1634-1684) de Juan de Aranda Salazar a Eufrasio López de Rojas (II)”. Boletín del Instituto de Estudios Giennenses, nº 205, Jaén 2012, pág. 107.

11 LÁZARO DAMAS Mª Soledad: “El retablo mayor...” pág. 61

12 SEGADO-UCEDA, Manuel Jesús: “El pintor Matías Ruz y los lienzos realizados para el retablo de la iglesia parroquial de la Encarnación de Arjonilla. Iberian nº 7, Arjonilla, 2013, pág.

13 SEGADO-UCEDA, Manuel Jesús: “El pintor Matías Ruz…”

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BIBLIOGRAFÍA.

-DOMÍNGUEZ CUBERO, José: La escultura del Crucificado en el “Reino de Jaén” (s. XIII-s.XIX). Un estudio histórico-artístico. Diputación Provincial de Jaén, Instituto de Estudios Giennenses, Jaén 2009.

-GALIANO PUY, Rafael: “Catálogo de artistas y artesanos de la ciudad de Jaén (1634-1684) de Juan de Aranda Salazar a Eufrasio López de Rojas (II)”. Boletín del Instituto de Estudios Giennenses, nº 205, Jaén 2012.

-LÁZARO DAMAS Mª Soledad: “El retablo mayor de la iglesia parroquial de Arjonilla (Jaén)” Cuadernos de Historia de Andújar nº IV. Gráficas La Paz, Torredonjimeno, 1986.

-MONTIJANO CHICA, Juan: Historia de la Diócesis de Jaén y sus Obispos. Instituto de Estudios Jiennenses, Confederación Española de Centros de Estudios Locales y Excma. Diputación de Jaén. Jaén 1986.

-ORTEGA Y SAGRISTA, Rafael: “La iglesia de San Ildefonso. (Jaén siglos XVI a XVIII)”. Boletín del Instituto de Estudios Giennenses, nº 22, Jaén 1959.

-ROMERO DE TORRES, E. Catálogo de los monumentos históricos y artísticos de la provincia de Jaén. Tomo II.

-SEGADO-UCEDA Manuel Jesús.: “El incendio de la Iglesia Parroquial de la Encarnación. Un cuarto de siglo del suceso”. Libro de Fiestas de Los Cargos, en Honor a la Virgen de las Batallas. Octubre 2012.
-SEGADO-UCEDA, Manuel Jesús: “El pintor Matías Ruz y los lienzos realizados para el retablo de la iglesia parroquial de la Encarnación de Arjonilla. Iberian nº 7, Arjonilla, 2013.

-SEGADO-UCEDA, Manuel Jesús. “Breve historia de la Iglesia de Ntra. Sra. de la Encarnación de Arjonilla. Cuando se cumplen 25 años del incendio de la capilla del Rosario”. Actas del XI Congreso Provincial de Cronistas Oficiales de Jaén. Diputación de Jaén, Jaén, 2016.

-SEGADO UCEDA, Manuel Jesús: Estudio histórico-artístico de la iglesia parroquial de la Encarnación de Arjonilla. Universidad de Jaén. Centro de Estudios de Postgrado. Departamento de Patrimonio Histórico. Jaén, 2016. 

-ULIERTE VÁZQUEZ, Mª Luz: “Del manierismo al barroco en la escultura giennense”. Boletín del Instituto de Estudios Giennenses, nº 123, Jaén 1985.

-ULIERTE VÁZQUEZ, Mª Luz: El retablo en Jaén (1500-1800), Jaén, 1986.

lunes, 27 de enero de 2020

La ermita de Jesús Nazareno de Arjonilla. Breve historia y análisis del edificio.


Manuel Jesús Segado-Uceda
Historiador de Arte
Trabajo publicado en la revista de Semana Santa de Arjonilla 2018



Breve reseña histórica del edificio y anecdotario.
     La ermita de Jesús se encuentra ubicada en la Plaza de la Encarnación, junto a la iglesia parroquial de Arjonilla. El edificio se debe a una fundación llevada a cabo durante el siglo XVII por Dña. María de Morales y Ardales, según se plasma en 1641 a través de un protocolo notarial 1. Este oratorio particular, pasó a ser usado por la cofradía de Jesús Nazareno junto al hospital del mismo nombre que también fundó la mencionada Dña. María de Morales.
   Esta construcción ha sido testigo de los diversos avatares históricos acontecidos en Arjonilla debido al emplazamiento privilegiado en el que se encuentra: la Plaza de la Encarnación, un espacio público neurálgico de la Villa.



     La ermita también ha tenido un uso civil en diferentes momentos de la historia local, por ejemplo como distrito electoral durante el siglo XIX, cuando se habilita la primera división de los distritos electorales, siendo uno de ellos la Casa de Cabildo y el otro la ermita de Jesús Nazareno.2

     Como curiosidad el esquilón que encontramos en el edificio procede de la espadaña que se halla en las dependencias de la sacristía de la iglesia parroquial de la Encarnación, que fue llevado hasta la ermita durante la década de los 70 por petición que fue trasladada por D. Manuel Cuesta Hernández al párroco D. Francisco Padilla.
     En la actualidad la ermita sirve como sede para las cofradías de Jesús Nazareno y Jesús de la Humildad, acogiendo sus imágenes y enseres.

La Ermita. Características arquitectónicas del edificio.
     Situada en el costado norte de la Plaza de la Encarnación la ermita del Nazareno de Arjonilla posee una sencilla fachada del s. XVIII, cuya fábrica está realizada íntegramente de ladrillo mediante el que se recrean los diversos elementos arquitectónicos, y donde se juega con los claroscuros a través de elementos entrantes y salientes, algo muy del gusto barroco. Queda de manifiesto el enorme sentido geométrico de la fachada así como su gran verticalidad, acentuada por la doble pareja de pilastras que flanquean la puerta de entrada al edificio, único acceso al mismo, que se abre mediante un arco de medio punto sobre jambas. 
Fachada de la ermita de Jesús

     Aparecen sobrepuestos a las enjutas y clave del arco tres rosetones de arcilla cocida, dispuestos geométricamente; el rosetón central, algo mayor en tamaño, encierra una cruz de malta; y flanqueando a éste, dispuestos sobre el eje vertical de las jambas, aparecen otros dos de menores dimensiones que contienen elementos alusivos a la pasión de Cristo, como la corona de espinas (a la izquierda) y los tres clavos de la Crucifixión (a la derecha).
Detalle de los rosetones con motivos pasionales sobre la puerta de acceso al edificio

     Encima de la puerta de acceso encontramos un frontón triangular partido sobre el que se ubican cinco placas rectangulares dispuestas en forma de cruz griega, al que se sobrepone un pequeño óculo que otorga a la construcción iluminación natural.
     La fachada está coronada por una espadaña clasicista dividida en dos cuerpos; en el inferior cuenta con otro resalte cuadrangular que contiene un rosetón de arcilla cocida, y que encierra en su interior el elemento universal alusivo a la Pasión de Jesús: la cruz. Por otro lado, en el cuerpo superior, aparece el arco de medio punto donde se alberga “el esquilón”, flanqueado por dos pilastras en arista que sostienen un frontón recto en cuyo interior encontramos una placa lisa que nos hace sospechar la presencia antaño de algún elemento, (quizá heráldico), alusivo tal vez a la finalización de las obras del edificio. Corona la espadaña una sencilla cruz de forja, con diseño de Julio Gavilán, que fue llevada a cabo durante el curso de forja impartido por el maestro herrero arjonillero Fernando Bejarano.


Espadaña de la ermita de Jesús

     Al interior, construido en el siglo XVII, la ermita posee una planta rectangular cubierta por una bóveda de medio cañón con lunetos, en los que observamos la huella inconfundible de la presencia, en otra época, de lienzos o tablas que formaban parte del patrimonio mueble desaparecido de la ermita. Del mismo modo podemos intuir que, bajo las capas de cal, existen pinturas murales en las que se representan motivos vegetales y geométricos. Estas pinturas, que recubren toda la superficie de la ermita, se hicieron visibles a través de los deterioros del revestimiento de las paredes. Por sus características estas pinturas contarían con una cronología del siglo XVIII.

Interior del edificio


Detalle de uno de los fragmentos de la pintura mural existente al interior de la ermita

     Preside el edificio el camarín de Jesús, cuya construcción se llevará a cabo ya en durante el siglo XVIII. En este aposento se cobija la imagen del Nazareno de Arjonilla, que cuenta con una gran devoción entre los arjonilleros. El camarín se cubre con una cúpula de media naranja en la que encontramos pinturas murales (que cuentan con una cronología similar a las existentes en los muros de la nave de la ermita). En ella encontramos representada arquitectura fingida a modo de trampantojo, en la que se simulan elementos estructurales de la cúpula, que se decoran con motivos vegetales. Observamos también algunos elementos figurativos presentes en estas pinturas tales como el Espíritu Santo rompiendo el cielo y rodeado de cabezas de putti, que aparecen en el centro de la cúpula, o los elementos alusivos a la Pasión de Cristo que existen en las enjutas de la cúpula, donde se representan: la cruz; el gallo, (que simboliza las Negaciones de Pedro); los clavos o el mazo; la escalera, la lanza de Longinos y la caña con el vinagre.
Vista de la bóveda del camarín de Jesús

Detalle de las enjutas de la cúpula que presentan motivos de la Pasión de Cristo

     Bajo el altar existe una cripta donde yacen sepultados algunos presbíteros que fueron hermanos de la cofradía del Nazareno, y que a ellos se debe el gran impulso devocional que recibió esta cofradía durante el siglo XVIII. Hace algo más de una década, durante las obras para la reposición del pavimento de la ermita, salieron a la luz algunos escalones que descendían hasta esta cripta, cuya entrada estaba sellada por arena y escombro.

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1) Rueda Jándula Ildefonso: La ermita de Jesús Nazareno, fundación de Dña. María de Morales y Ardales. Al pie de la Parroquia. Arjonilla, nº 29. Marzo de 1995. Págs. 10 y 11.
2)  A.H.M.A. (Archivo Histórico Municipal de Arjonilla). Leg. 785. Elecciones/A.A.C.C. Sesión 12-11-1856)


Fuentes:
Archivo Histórico Municipal de Arjonilla
Archivo Histórico Provincial de Jaén
Archivo Histórico Diocesano de Jaén
Archivo y material gráfico propio del autor.